garretón

Desde hace un tiempo que el empresario y otrora subsecretario de Allende, Oscar Guillermo Garretón, viene insistiendo en que la política no ha dado el ancho en algunos aspectos. En entrevista con Qué Pasa reitera su postura, afirmando que Chile se convirtió en un país de dudas.

“Hay, por un lado, un cuestionamiento de la sociedad al mundo empresarial que antes no había y que está pesando en el comportamiento de la sociedad y de las propias empresas. De eso se deriva una segunda cosa, que la empresa está reaccionando más rápido que la política para solucionar el problema”, responde el militante del PS.

Al respecto recuerda que “una vez me preguntaron sobre qué opinaba del mercantilismo de la sociedad chilena. Yo decía que esa gran responsabilidad no es del mercado, sino de la política. No se le puede pedir al mercado lo que no puede dar. Las sociedades son mercantilistas cuando una política no funciona”.

Por eso es que afirma que “en Chile es más fácil coludirse por la concentración económica. En Estados Unidos para coludirse se deben poner de acuerdo 200 empresas, en Chile dos o tres”.

Para Garretón, “la política no está a la altura, no ha sido eficiente del punto de vista de la gestión. Llevamos mucho tiempo con la discusión de la reforma educacional y nadie llega a acuerdo con nadie, el único acuerdo rápido que hemos tenido es el feriado del 2 de enero. Hay algo que está pasando en la sociedad chilena que hace que la política no esté funcionando en aquellas cosas que son más relevantes para la gente”.

La colusión en la Papelera

A propósito de la facilidad que advierte para que las empresas se coludan en el país, aborda el caso de la Papelera y la revelación de que se puso de acuerdo con Kimberly Clark para fijar precios en el mercado de los pañales.

No sé cuánto le puede costar a la papelera la colusión, pero está claro que si de crear valor se trata, ha sido una práctica que le destruyó valor. La pérdida de valor, no sólo por las compensaciones, sino que el impacto en valor de Bolsa de la empresa es muy alto y eso es parte del castigo. Antes podían pasar coladas, pero ya no”, dice.

La entrevista completa acá.