Mauricio Macri EFE
Brian Aguinaco (14) murió el pasado 26 de diciembre en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, Buenos Aires, donde estaba internado bajo estado crítico y muerte cerebral. El joven argentino había sido baleado el sábado 24 de diciembre por dos “motochorros” -personas que pasan en una motocicleta y roban. Según el medio trasandino Infobae, Brian y su abuelo iban en auto camino a cortarse el pelo, pero los ladrones creyeron que los perseguían, por lo que dispararon dos veces. Una de las balas llegó a la cabeza del niño de 14 años.

El principal sospechoso es B.J., de solo 15 años y que fue detenido el 29 de diciembre cuando pisó el aeropuerto de Santiago de Chile. Como en Argentina la edad mínima para ser imputado es de 16 años, el menor de iniciales B.J no puede ser procesado en caso de que sea, efectivamente, el asesino de Aguinaco.

A raíz del espeluznante hecho protagonizado por dos niños -uno de víctima, el otro presunto victimario-, es que el gobierno de Mauricio Macri impulsará el debate de cara a reformar las leyes actualmente vigentes, con la reducción de la franja de edad de imputabilidad como uno de los temas a discutir tanto con expertos como a nivel político. Según Infobae, el caso de Brian Aguinaco no se trata de algo aislado, y para la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, se trata de una deuda pendiente con Argentina.

Sin embargo, según estimaciones del ministro de Justicia, Germán Garavano, el curso legislativo podría tomar su tiempo hasta 2018.

Desde la Fundación Servicio Paz y Justicia (SERPAJ), organización de derechos humanos de Argentina y cuyo presidente Adolfo Pérez Esquivel -Premio Nobel de la Paz en 1980- se oponen a la eventual medida, argumentando desde sus redes sociales que: “Una medida como esta no es la solución para los problemas de la inseguridad. Con este tipo de medidas solo se profundiza la criminalización y estigmatización de los jóvenes”.