El renunciado subsecretario de Pesca, Raúl Súnico, aseguró hoy que sus actos como autoridad “están respaldadas y se hicieron todas en el marco de la constitución y de la ley”, luego de su bullada salida del cargo tras la publicación de un reportaje de Ciper en el que se aseguró que Súnico favoreció a la industria con normas que regulan el sector, desconociendo el programa de gobierno.

El exsubsecretario dijo hoy a ADN Radio que en esas citas se les informó a los empresarios que la pesca de arrastre se acabaría “a través de un proceso de mínimo impacto”, para proteger el empleo y que la información publicada y que “no son emitidos por el subsecretario, son interpretaciones libres de quien escribe la minuta”, en relación al presidente de la Asociación de Industriales Pesqueros del Biobío, Luis Felipe Moncada.

Súnico se defendió señalan que durante su gestión se aumentó el cobro de patentes al sector industrial, que tuvo “un costo de adicional de 2 millones de dólares” para las empresas, incluso generado un conflicto en Contraloría con ellas. “La tarea nuestra ha sido tratar de cautelar los intereses fiscales (…) Habla de la estricta separación entre las labores de la subsecretaría y los intereses de la industria”, explicó en la radio.

Además, sobre las 34 boletas que habría emitido su esposa, Marcela Viveros, a la Asociación de Industriales Pesqueros (Asipes) el también exdiputado dice que se trata de “una relación laboral privada de mi esposa en su plena autonomía de libertad de trabajo”.

Finalmente, el exsubsecretario dijo haber renunciado a su cargo para no enredar al Gobierno en este tipo de discusiones. “Quiero estar libre del rol de autoridad para poder opinar sin las restricciones que imponen los cargos públicos (…) Uno tiene dudas del origen de esta información”, señaló.