El exministro de Justicia, Carlos Maldonado (PR) y colaborador de la campaña del candidato del Partido Radical, desmintió las afirmaciones que hizo la ex jueza Gabriela Pérez, quien investigó las cámaras ocultas que utilizó el equipo de CHV con el juez Daniel Calvo, mientras Alejandro Guillier era director del departamento de prensa.

Pérez señaló que siendo ministro, Maldonado le dijo que a ella la perjudicó en su carrera “lo de Guillier, porque él es muy cercano a la Presidenta”. Pero el aludido asegura que no conocía personalmente a Pérez antes de que la Presidenta Michelle Bachelet la propusiera para presidir la Corte Suprema y que jamás tuvo una conversación política con ella.

“Sus afirmaciones me parecen delirantes, lo digo consciente de la palabra. O la ex jueza Gabriela Pérez tiene una clara intencionalidad política o un gran problema en cuanto a su percepción de la realidad, sus recuerdos y suposiciones. O quizás ambas cosas a la vez. Sus teorías son sumamente aventuradas”, dijo a El Mercurio Maldonado.

Consultado por si era efectivo que cuando Pérez fue nominada para la Suprema, usted le dijo que “le había perjudicado mucho lo de Guillier”, respondió: Eso es completa y absolutamente falso. Yo jamás le he hecho una afirmación de ese tipo y jamás he pensado una cosa como esa, nunca se lo he dicho ni a ella ni a nadie. Yo recibía a los ministros que nominaba la Presidenta para proponerlos al Senado con el único propósito de explicarles el procedimiento, de que sería requerida una comparecencia personal de ella ante la comisión de Constitución del Senado, luego un informe de esa comisión a la Sala y un debate y votación en la Sala. Los acompañaba en su comparecencia hasta la votación en Sala. Pero jamás tuve algún tipo de conversación política con ella ni con ninguno. Ni la conocía antes de la nominación presidencial.

Además Maldonado respondió a los dichos de Pérez con respeto a que Guillier fue absuelto de los cargos por ser masón.
“Eso es muy agraviante. Es muy inaceptable y lamentable que alguien que tuvo responsabilidades tan altas en el poder judicial se atreva a suponer que destacados colegas suyos, entre ellos nada menos que el presidente de la Suprema (Hugo Dolmestch), hubieran fallado por razones distintas a los hechos de la causa. Que lo hiciera cualquiera ya es grave, que lo haga una ex ministra de la Corte es inaceptable.