En un reportaje que publica en su edición de este domingo, La Tercera reconstruye aspectos hasta hora desconocidos del caso Caval, esto cuando mañana se cumple el segundo aniversario del hecho que desató una tormenta que el gobierno de Bachelet aún no logra capear del todo.

Uno de estos episodios, cita el medio de Copesa, fue el que aconteció en la casa del matrimonio Dávalos-Compagnon la mañana del viernes 13 de febrero, una semana después de la publicación de Qué Pasa y horas antes que el hijo de la Presidenta Bachelet renunciara a su cargo de director sociocultural de La Moneda.

Ese día, el entonces ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo arribó hasta el inmueble ubicado en la comuna de La Reina para dar el visto bueno a la declaración que posteriormente leería Dávalos para dimitir.

“Había recelo de uno y otro lado. El diálogo fue áspero y comenzó a subir de tono cuando ambos se enfrascaron en una discusión acerca de dónde se haría efectiva la dimisión”, afirma el citado medio.

El jefe de gabinete pensaba que el hecho debía resolverse ahí mismo, afuera de la casa, mientras Dávalos defendía su derecho a renunciar desde Palacio.

Afirma La Tercera que incluso “en un momento, Compagnon perdió el control e hizo amague de abalanzarse sobre Peñailillo, pero fue detenida a tiempo por su esposo”.

Así la tensión, sólo la propia Jefa de Estado podía zanjar el asunto.

Lo que vino después fue la recordada imagen de Dávalos, un poco antes de las 18 horas, leyendo un papel desde uno de los patios de La Moneda.