Hudson, que se considera en su página como una “estudiante, viajera, escritora y profesora de yoga”, cuenta con un asistente que investiga y revisa de forma detallada las referencias y Ava Hudson es una joven californiana catalogada como una de las escort más exitosas y exclusivas del mundo.

La mujer sólo atiende a clientes ultra seleccionados que, por ejemplo, pueden pagar sin problemas más de 600 dólares por una hora y media de encuentro.antecedentes de sus clientes.

La gran diferencia de la protagonista de esta historia con las otras prostitutas es su nivel económico. A diferencia de muchas chicas que provienen de sectores de bajos recursos, Hudson cuenta con estudios universitarios que le permiten cobrar mucho más por sus servicios.

Pese a su mejor condición económica, la joven siempre ha luchado porque se valorice su pega como una profesión con todas sus letras. De hecho cuando trabajó en un burdel clandestino de Toronto, la echaron cagando cuando intentó sindicalizarse con sus colegas para mejorar sus salarios y condiciones.

Tras breves pasos por distintos clubes en Canadá, Hudson logró generar un vínculo con la agencia de mayor prestigio de la metrópoli, llamada “Cupid’s Escorts”.

Sobre su vida y trabajo, soltó que “contaba con chofer propio que me transportaba a cualquier sitio de la ciudad y atendía a mis clientes en las viviendas y los hoteles más elegantes”.

Ahora que se salió de ese trabajó y armó su propio negocio cuenta que sus sesiones o citas han cambiado mucho: “Usualmente al inicio del encuentro disfruto de una buena comida y de una amena charla con los clientes. Arte, filosofía, literatura… casi de todo menos política. El cerebro es el mayor órgano sexual, si logras estimular mi mente, entonces cautivas mi cuerpo”.

Entre los lujitos y mejores experiencias que ha podido disfrutar en esta labor resalta el haber viajado por todo el mundo en un jet privado, gozar con exclusivos masajes eróticos en Barcelona y un sinfín de orgías por todo el orbe.

“Realmente las cosas más escandalosas ocurren cuando los profesionales del sexo se reúnen con otros profesionales del sexo”. dijo, al mismo tiempo que señaló que “¿Contemplar a ocho espectaculares mujeres saliendo de una bañera mojadas para llenar nuevamente sus copas de champán? Sí, por favor”.

Ava reflexionó que “así como el mundo está configurado, las mujeres están sujetas a vivir de los activos materiales de los hombres y complacerse con ellos. Es un prototipo que se basa en la pobreza, apoyado en la falsa idea de que las ganancias materiales son suficientes para que las personas se mantengan y no reconoce el trabajo emocional no remunerado inherente a dichos intercambios. El trabajo sexual añade transparencia y permite un intercambio distinto de intimidad”.