¿Qué fue lo que pasó realmente en la negociación con CHV que te dejó fuera del Festival de Viña?
La génesis de esta historia es re simple. En agosto, antes que mi película se estrenara en cines, fui a negociar a CHV para exhibir la película en el canal. Me dijeron que antes querían verla y la vimos con las máximas autoridades que estaban ahí. Una vez que terminó, el mandamás de esta cuestión me dice que le agrada la película, que era familiar y estaba súper bien. Entonces, en ese momento, me hicieron la siguiente propuesta, tipo pack: que podíamos ver lo de la película, volver a hacer el programa El bar del Bombo y como guinda una participación mía en el Festival de Viña 2017.

¿Te gustó la idea?
Como dijo Napoleón, todo hombre tiene su precio. Ya estaba terminando mi ciclo de los 30 años como Bombo en fiesta, celebraba treinta años de carrera. Me pareció buena idea cerrar el ciclo en el Festival. Estos gallos me dicen, ah, qué bueno, pucha que sería lindo. Todo bien. Estupendo.

¿Y entonces que pasó?
Na´ poh, les dije que tenía dos exigencias básicas para estar en el Festival. Una era que yo abría la noche. Nada del otro mundo porque en 2010 abrí yo y después actuó Rafael y Miranda. En 2012 nuevamente abrí la jornada y me tocó actuar con José Luis Perales y Juan Luis Guerra. Y no hubo ni un problema.

¿Y cuál era la otra exigencia?
Pedí eligir el día, porque tenía que ser una noche que hubieran artistas compatible con mi espectáculo. No voy a ir con regguetonero, nada que ver. Yo quería que fuera con artistas de gusto popular, familiar y ojalá adulto. Un público coherente con el que me va a ver a mí. Síiií, me dijeron, no te preocupes, ningún problema. De ahí nos juntamos para que veamos los detalles, las lucas. En eso quedamos.

Estaba todo bien.
No, espérate. Pasaron no más de tres días, yo iba en mi auto y me llama uno de los personeros que estuvo en la reunión. Creo que era el encargado de finanzas, bueno, da lo mismo. Me pregunta si puedo hablar y le digo que iba manejando con manos libres. Oye, mira, me dice, con respecto a las exigencias que hiciste, nosotros no las hacemos. ¿Perdón, de qué me estás hablando?-le pregunto. Eso, que nosotros no cumplimos exigencias así que te lo aclaro altiro. ¿Cachai? Como diciéndome, mira, nosotros tenemos el sartén por el mango y ve vos si te gusta la hueá o no.

Nada que ver.
Por la forma y por el trato, me estaban diciendo tú no tení ningún poder para hacer exigencias. Le contesté al hueón que el 2010 y el 2012 lo pedí y abrí, encima obtuve el rating más alto de CHV desde que tienen el festival. Bueno, me contesta con una actitud medio prepotente, ahora no lo hacemos. Como soy medio indio mapuche le dije ya, entonces, no tenemos ni una hueá más que hablar y le corté el teléfono. Eso fue todo. O sea, si tu quieres conversar un tema importante con un artista nacional con 30 años de trayectoria, lo mínimo que puede hacer es invitarme un café, sentarnos y conversar a la altura del tema, pero no tirarme la hueá por teléfono si era un tema delicado. Lo más probable asesorado por alguna persona, que en esto creo que sí tuvo que ver Alex Hernández, que seguramente dijo: “cómo va a estar haciendo exigencias éste”, pienso yo, en mi cabecita inocente, sino para que sale a hablar del tema. 

Quedaste bien enojado, ¿cuál fue tu análisis de la situación?
Consideré que el trato era déspota e indigno con un artista chileno y los mandé a la cresta. Por eso hice mis descargos. Cuando me preguntan si voy a volver al festival, la verdad no me interesa volver, porque con este tipo de trato, no hay nada que conversar, dime, de qué vamos a conversar. Pido que me traten a la altura de mis años de carrera, de lo que he logrado. En el fondo, pido el mismo trato que se le da a la gente que viene de afuera. Ellos hacen las exigencias que quieren. Isabel Pantoja viene con 30 músicos, no hueí po, y yo, ¿qué?, ¡subo a poto pelado al escenario! Esa es mi verdad y la única verdad. 

Hernández dijo que fue porque querías bailar y cantar, hacer tu show, y que ellos querían sólo chistes.
Cuando sale a decir que es por el tipo show, mentira. Nunca conversé con él, nunca supo de qué show se trataba, jamás discutimos esos temas ni de plata. Defiende lo indefendible. Lo más probable es que le debe haber dolido mucho el rating que obtuve en TVN para el Festival de Olmué. En TVN me trataron espectacular, me dieron todas las facilidades, como abrir esa noche. Eso demostró que yo no estaba tan equivocado. Esta es la verdad y si no me creí, llama a Hernández y no tengo ni un problema en encontrarme con él y que me lo diga a la cara. Ellos creen que hay que bailar al ritmo de la música que algunos te imponen, no poh.

¿Qué te parece el Festival en general y los humoristas que van este año?
El Festival me es intrascendente, es una de las 20 mil hueás que no me interesa, es un problema de ellos, me da lo mismo. Por lo menos debería estar a la altura de lo que mostró Olmué. Ojalá a los humoristas les vaya la raja y les deseo la mejor de las suertes. 

Ya, ¿y estás que seguro que nunca más vas a ir al Festival?
Igual hay una película que dice nunca digas nunca jamás, pero en este momento mi sentimiento es que no tengo ningún deseo de volver a ese escenario. No existe ninguna posibilidad mientras exista este trato peyorativo, como tratando de segunda clase al artista chileno, con este ninguneo ninguna posibilidad. Hay que ponerles un parele, tengo la valentía de decirlo y asumo las consecuencias.