A pesar de los nervios iniciales el humorista chileno Juan Pablo López fue de menos a más y logró conquistar al monstruo de la Quinta Vergara.

Su rutina fue de menos a más y uno de los momentos más celebrados fue cuando se dio el gusto de webear, sin nombrarla, a la viuda del tirano Lucía Hiriart.

Al mismo tiempo hizo una gran crítica social repasando a Un Techo Para Chile, su antigua pega en un banco español con muchos cajeros y el Servicio Militar.

Fue hablando de las Fuerzas Armadas que agarró ritmo la rutina, nombrando sin parar al soldado reservista “Checho Hirane”, a quien dedicó largos minutos que fueron celebrados por el público.

Las jubilaciones y las adultos mayores también fueron parte del show, con un especial acento en Ricardo Lagos, a quién mandó al retiro.