En las poco menos de tres horas de reunión que mantuvo el lunes pasado el Sindicato número 1 de Minera Escondida y los representantes de la empresa de propiedad de la anglo-australiana BHP Billiton, quedó de manifiesto que las partes están muy lejos de llegar a un acuerdo mientras no se asegure un “piso mínimo” reclamado por los trabajadores, que corresponde a los beneficios con los que contaban en el antiguo contrato colectivo, vencido el 31 de enero pasado.

Así queda de manifiesto en el acta de mediación de la Dirección del Trabajo, a la que accedió The Clinic Online, y donde se refleja la distancia entre ambas partes, en un conflicto que ya suma 15 días de huelga.

A pesar de que en el documento la empresa insiste en estar abierta a negociar en cualquier minuto sobre los puntos en conflicto, los representantes de Escondida reconocen que no hay acuerdo sobre la opción de mantener los beneficios que actualmente tienen los mineros y señalan que la empresa “no busca que los trabajadores tengan mermas en sus beneficios y se invita al sindicato a que en conjunto construyamos un nuevo contrato colectivo acorde con las condiciones actuales de la empresa y del mercado y busquemos las fórmulas y los pactos que nos permitan lograr ambos objetivos”.

“(…) referido a la propuesta de mantener para el futuro los beneficios de salud de todos los miembros del sindicato y pactar un sistema nuevo para los trabajadores que aún no existen en la compañía, se reconoce que no hay acuerdo con el sindicato, pero se plantea la apertura de la compañía de conversar y negociar sobre todas las materias a objeto de buscar una alternativa que permita a ambas partes cumplir con sus objetivos”, dice el documento, que está en manos del Sindicato y de la Dirección del Trabajo.

El punto no es menor para el futuro del conflicto laboral, ya que el sindicato ha señalado públicamente que no se sentarán a negociar mientras no se aseguren lo que existía hasta fines de enero y que, independiente de las condiciones que acuerden al contratar a futuros trabajadores, no puede dejarse acordado que estos tendrán menos beneficios.

“Minera Escondida, como toda empresa en nuestro país, tiene el derecho de contratar a gente en este país en las condiciones que ellos estipulen y nosotros no somos quién y no estamos para ir a decirles cómo lo tiene que hacer. Es su trabajo y es su facultad. Por lo tanto, de la misma forma, nosotros decimos ‘si usted quiere el día de mañana hacer divisiones, hágala usted y no diga que los trabajadores pongamos cláusulas para que después nos apunten a nosotros’. Eso podría significar incluso que no entre más gente al sindicato”, dice Carlos Allendes, vocero del sindicato.

En la misma acta, los representantes de los trabajadores dicen lamentar “que la empresa mantenga su posición de afectar las remuneraciones y beneficios, al no responder afirmativamente que se garantice el actual piso. Los trabajadores cumplen todas las condiciones para mantener sus remuneraciones, más aún han aumentado un 30% su productividad operacional. De esta forma, justificar la eliminación de beneficios por situaciones inexistentes es sólo una mera argucia para justificar la pérdida de remuneraciones”.

El dirigente señala que eso además puede afectar a los trabajadores antiguos, de hasta 28 años en la compañía, porque quedarían expuestos a ser cancelados por la sola intención de reducir costos y contratar gente con mano de obra más barata.

Huelga sin reemplazos por 30 días

El acta de mediación -que aparece firmada por tres representantes de Escondida, los dirigentes del Sindicato nº1 y el mediador de la DT de Antofagasta Jerman Villarroel Burotto- además contiene alusiones a los bloqueos de ruta y otras acciones “violentas” realizadas durante el tiempo en conflicto.

En específico, la minera dice que no son tolerables los bloqueos de los accesos y tampoco que el sindicato efectúe labores de control de acceso abordando los buses y dictaminando quién ingresa y quién no”. Sin embargo, el sindicato rechaza las imputaciones “sobre actos de fuerza o violencia que ha formulado la empresa. Ni el Sindicato ni los dirigentes del mismo han promovido, aceptado o participado en acto alguno de esta naturaleza”, señalaron.

Sobre un tercer punto a negociar con los trabajadores, la empresa revela en el documento que existe un camino de acercamiento “muy avanzado” sobre el tema de pagos de las prácticas operacionales. “En concreto no se busca bajar pagos, sino que la propuesta es pagar por las prácticas que efectivamente se realicen y respecto de las que no realizan, buscar otras prácticas nuevas y obviamente pagar por ellas”, dicen.

Pero el sindicato respondió duramente a ese ítem. “No es efectivo que la última oferta respete el tiempo de descanso de los trabajadores, ya que se aumentan los tiempos de traslados de ida y regreso a la faena en 40 minutos, se extiende los horarios de colación y no se garantiza la colación efectiva de una hora. Por último, la empresa ha sido clara en insistir en mantener la discriminación en beneficios y remuneraciones, al intentar introducir para trabajadores futuros un régimen peyorativo, que no contempla hoy el instrumento colectivo”, señalan.

Ante todo, desde la empresa señalaron que intentarán retomar la negociación en los próximos días y, según un comunicado hecho público el martes en la tarde, que “no ejercerá la facultad de hacer reemplazos al menos en los primeros 30 días de huelga, reafirmando que no producirá durante este periodo, para resguardar la seguridad e integridad de sus trabajadores”.

“Una huelga de estas características nunca es motivo de ganancia para nadie, es por eso que manifestamos en el día de ayer, nuestra disposición a negociar todos los temas en controversia, sin condicionar ninguno y reunirnos todas las veces que sean necesarias para terminar esta huelga lo antes posible”, señaló Patricio Vilaplana, vicepresidente de Asuntos Corporativos de Minera Escondida.

Sobre ese punto, el sindicato señaló que la empresa tiene todas las herramientas de su parte y que para ellos la única medida de presión por ley es la huelga.

“La compañía todo el poder. Tienen los decretos, las reformas, tienen los abogados, el dinero… tienen todo. Nosotros la única medida de presión que tenemos para discutir un convenio y un contrato colectivo es la fuerza de presión a través de una huelga. Por lo tanto, nosotros hacemos uso de este beneficio para lograr una buena negociación. Lo que queremos nosotros es negociar de alguna forma.

Si esta presión -en estos días, más adelante o cuando sea- abre una mesa de negociación donde realmente negociemos de verdad, bienvenido sea. Nosotros estamos dispuestos a si la empresa nos invita, no tenemos ningún problema en asistir”, señaló Allendes.