Mal lo está pasando el cabo segundo de Carabineros, Boris Olavarría, quien se hizo conocido por sus declaraciones en el procedimiento por “sucesos paranormales” en una casa de Alerce, en Puerto Montt.

Su esposa, Cecilia Cárdenas, relató a Las Últimas Noticias que el uniformado ha sido víctima constante de bullying en redes sociales, por lo que ha reducido al mínimo sus apariciones en público.

“El bullying por las redes sociales ha sido incómodo, desagradable y triste, porque la gente opina y se burla de él, sin conocerlo. Es una falta de respecto a él y su familia” señala la mujer.

La señora del Carabinero sostiene que “Lo que dijo fue un error de vocabulario, porque estaba nervioso y asustado. Por lo mismo ahora está evitando exponerse mucho en lugares públicos”.

Pero ese no ha sido el mayor problema, ya que desde el ahora famoso procedimiento, el cabo segudno Olavarría ya no es el mismo según el relato de su pareja.

“Le cuesta quedarse dormido, tiene pesadillas, se siente perseguido y está muy pensativo. Cuando despierta se persigna, cosa que nunca hacía antes. Me contó que incluso soñó que se quemaba en una estufa con leña e incluso fue a una iglesia a buscar apoyo espiritual” agrega la mujer.

Óscar, el hermano del Carabinero, corrobora los dichos de su cuñada, manifestando a LUN que “Él se siente distinto, anda cabizbajo y está a la defensiva (…) No se le puede hacer ninguna broma, le cuesta dormir y se despierta a medianoche”.

“Mi hermano no es creyente en esas cosas paranormales, sólo que dio una declaración desafortunada” puntualiza el hermano del ahora reconocido carabinero.