Un verdadero revuelo se generó en la comuna de Lo Espejo tras darse a conocer la triste historia del profesor Álvaro Alvear Figueroa (55), quien acusó a la municipalidad de despedirlo por “salud incompatible”, producto del cáncer que enfrenta desde el año 2010.

Según el reportaje que publica El Desconcierto este martes, el ahora ex docente del Liceo 110 (Centro Educacional José María Caro), soltó que sus colegas del Colegio de Profesores le contaron que en el departamento de Educación de la Muni de Lo Espejo habían dicho que se venían cerca de 11 despidos bajo el argumento de “salud incompatible” en distintos colegios municipales.

Tras enterarse de este fuerte rumor, Alvear se dirigió a la Inspección del Trabajo, donde le aclararon que “usted no puede ser despedido de forma verbal, vaya a su lugar de trabajo y exija firmar. Si no lo dejan firmar es porque está despedido, haga que se lo notifiquen”.

Vale decir que este profe todos estos años se las ingenió para no sumar licencias por 6 meses en 2 años, debido a su cáncer y una fractura de rodilla con lesión osteocondral, todo esto, teniendo en cuenta la ley que estipula que “el alcalde podrá considerar como salud incompatible con el desempeño del cargo, haber hecho uso de licencia médica en un lapso continuo o discontinuo superior a seis meses en los últimos dos años, sin mediar declaración de salud irrecuperable”.

Pues bien, el hecho es que aquel primer día de clases, la directora Mónica Caroca Vivar le negó firmar su jornada laboral. Ese día, y mientras esperaba en el patio del colegio que se le notificara su despido, notó como 3 abogados ingresaban al establecimiento para hablar con la directora. Minutos después quedó sumamente sorprendido cuando vio que hasta los pacos llegaban al recinto.

Carabineros afirmó que desde el colegio les habían pedido sacar a “un extraño”, no a un profesor con más de 29 de trayectoria. Ante la confusión de los efectivos policiales, los abogados exigían el desalojo de Alvear por estar “ejerciendo ilegalmente la profesión”.

En ese minuto, uno de los carabineros -casado con una docente- se puso en el lugar de Alvear y señaló que “a mí me llamaron para otra cosa, no para llevarme a un profesor”.

Acto seguido, no hubo tal desalojo y la esperada notificación de despido jamás se produjo.

En conversación con El Desconcierto, Alvear asegura que aquí se produjo un ajuste de cuentas por parte de la directora del liceo, esto considerando que en 2016 se había mostrado a favor de las tomas de los estudiantes (fue el único que recibió descuento de un día de pega), al mismo tiempo que criticó la falta de internet para los alumnos y el hostigamiento de Mónica Caroca.

El docente, que también se desempeñó como delegado de la escuela y dirigente comunal del Colegio de Profesores criticó que
“esta ley, maldita le dicen algunos, no discrimina si estás con una enfermedad catastrófica, no importa. Teniendo seis meses, no discrimina, pero queda a arbitrio de la Municipalidad. Entonces es que es una espada de Damocles: ‘si tú te portas mal, te tenemos esto guardadito’”.

Agregó que “lo de salud incompatible es la excusa para despedirme, porque están a arbitrio del empleador. Lo grave de mi despido es que durante el año pasado yo ingresé varias acusaciones en contra de mi directora por acoso laboral e hostigamiento. A días de la última denuncia que puse me despidieron. El decreto de vacancia del cargo es 6 días después de esa denuncia. Esto es un cobro de cuentas”.

Al ser consultado por otros posibles casos similares, contestó que “lo mío es lo menos complicado. Todos me dicen que conmigo hay un ensañamiento. Pero hay colegas que nunca se han metido en nada, que tienen cánceres, que están a un año o menos de jubilar y los despiden. Otro colega en el liceo tuvo un problema en el cerebro, se jubilaba ahora en marzo y lo despidieron. Por lo menos tenemos dos o tres casos de profesores despedidos en el año en que jubilaban”.

Respecto a su caso, detalló que “afecta el estado de ánimo, y esos temas subjetivos potencian el tema del cáncer. A principios del año escolar uno se prepara para los gastos… por último que nos avisen en diciembre para en enero y febrero buscar trabajo, y no ahora que todos los colegios tienen sus equipos formados. Que te avisen en marzo es amarrarte las manos”.

“Pero estoy tranquilo, más que con pena con indignación y rabia. Me mantengo firme en mis convicciones de que hice lo correcto. Si me reintegrara haría lo mismo”, cerró.