Un grupo de actrices porno mexicanas decidió contar sin pelos en la lengua cómo fueron sus primeros orgasmos.

Según la publicación del sitio Vice.com, en los relatos de estas mujeres resaltan historias de autosatisfacción, sexo intenso, encuentros lésbicos y mucho conocimiento del cuerpo propio.

Aquí sus historias (transcripción Vice.com):

Silvia (33): “A los 15 años tuve mi primer orgasmo por tanto tocarme, ya que mis primeras parejas sexuales —quizás por ser muy precoces—, terminaban muy rápido o no les daba energía para más. Ya más grande, como a los 20 años, logré tener mi primer orgasmo vaginal. Yo pensaba que era el mismo tipo de orgasmo que cuando lo logré por primera vez a mis 15 años, esperaba lo mismo y no, es bien distinto.

Me pusieron en la orilla de la cama, piernas arriba, me dieron bien rápido y tuve el orgasmo pero en seco. Ya como hace cinco años logré hacer squirting en una vez que cogí con mi novio durante toda la noche. Antes me daba miedo porque pensaba que me estaba orinando, pero mi novio me dio confianza y me dejé llevar. Ya actualmente en cuanto siento que me están dando bien rico me quiero venir y mojarme toda.

Tienen que masturbarse, recomiendo que todo el mundo lo haga porque si no, el libido se acaba. Todo órgano que no usas se atrofia, así que hay que masturbarse con bastante frecuencia. Si no te masturbas, jamás vas a saber qué es lo que te gusta o te va a costar muchísimo más llegar al orgasmo. Mastúrbense”.

Gigi Alarcón (27): “Me costó muchísimo venirme con otra persona, no fue fácil, traté varias veces mientras tenía sexo, pero no fue hasta que me la chuparon a los 18 años que logré venirme. Ya luego de eso empecé a moverme más mientras tenía el pene adentro, probar otras posiciones, y buscar el orgasmo, ya que para ese entonces ya tenía claro lo que quería como mujer en el sexo, ya sabía lo que me hacía acabar y lo que no.

Lo primero que nos toca es conocer y querer nuestro cuerpo para saber qué nos gusta, qué no nos gusta, y cómo podemos explorar todo eso que nos gusta con alguna pareja. Hay que tocarse, masturbarse mucho, ya que si tú misma como mujer no logras conocer tu cuerpo, tú no puedes darle placer a alguien más si ni siquiera te das placer a ti misma. El consejo que le doy a toda mujer que no ha logrado tener un orgasmo es que no dejen de masturbarse, ya que sólo así van a poder pedirle a alguien que les haga los que les gusta”.

Harley (22): “Mi primer orgasmo fue en un encuentro lésbico con mi mejor amiga a los 17 años. Podría decir que fue un ‘orgasmo de amigas’, fue una experiencia un poco rara porque ninguna de las dos somos lesbianas, pero nos empezamos a tocar y bueno, una cosa llevó a la otra. Ella me empezó a estimular de una manera tan increíble que hizo que me mojara y llegara al orgasmo muy rápido. Al principio no lo entendía, pero con el tiempo empecé a experimentar y me di cuenta que había tenido un orgasmo. Incluso ha sido el mejor orgasmo que he tenido en mi vida, aun nadie ha estado ni cerca de lograrme hacer acabar como ella.

Ahorita los tengo más seguido, obviamente, pero con la intensidad que lo tuve ese día, jamás, imposible. De hecho hace poco la volví a ver e hicimos un trío, pero ya no fue lo mismo. Yo estaba con la idea de que iba a ser igual que la primera vez, quedé muy marcada por ese día, incluso yo siento que ella fue la que me quitó la virginidad debido a la intensidad del orgasmo. Curiosamente nos seguimos hablando, somos súper amigas actualmente.

Sexualmente hay que abrir la mente y dejarse de tabúes, porque si no se están perdiendo de la mejor parte de tener sexo. Incluso conozco muchísimas chavas que tienen una vida sexual bastante activa y jamás han tenido un orgasmo o alguna eyaculación, lo cual me parece triste.

Y eso no es culpa del hombre, uno no puede culpar a otra persona de que tú, como mujer, no puedas llegar al orgasmo. Si tú misma no logras satisfacerte a ti misma, ¿cómo vas a esperar que venga un chavo a lograrlo?

El squirt es un buen ejemplo, es un orgasmo femenino que se confunde con la orina y, por esta razón, muchísimas veces nos lo aguantamos porque nos da pena venirnos y que tu pareja piense que te orinaste”.

Para leer los relatos completos, pincha acá (Vice).