En entrevista con el programa Mentiras Verdaderas de La Red, el médico Rodolfo Neira, dedicado a la medicina holística y defensor de los llamados “Súper alimentos” (algas, granos, hongos, etc), explica por qué -en su opinión- no es tan bueno comer pollo y huevo como algunos creen. De hecho, sostiene que las carnes rojas magras muchas veces son mejor que las aves.

“Tengo una pésima visión del pollo como alimento. El pollo para tenerlo ahí perfecto, pero como alimento es bastante catastrófico. Yo aconsejo a los que consumen animales que consuman la carne roja más magra posible, y no demonizando las grasas, porque las grasas son muy buenas, pero no derivadas de los animales, de los vegetales. Esas son las grasas muy buenas y que hay que incorporarlas fuertemente a nuestra dieta”, dice.

De vuelta el tema del pollo, afirma que “está demasiado intervenido. Su alimentación es catastrófica en base a granos modificados”. También dice que está intervenido con antibióticos y hormonas. “Hay varias cosas intermedias que el pollo de gana de ganadería intensiva tiene que no nos hacen bien”.

El experto se refiere, valga aclarar, al pollo industrial, ese que habitualmente compramos en los supermercados.

Luego, al referirse al huevo, afirma que si bien es un alimento “no malo en sí mismo, el huevo intensivo en el fondo, ex tóxico para nosotros porque efectivamente lleva una carga de Omega 6 muy alta en relación al Omega 3, que son las grasas esenciales que nosotros debemos comer.

Consultado por lo idóneo del huevo, dice que “así se ha vendido. Se ha vendido como que el huevo es sanito, la leche es blanquita y claro, cuando uno empieza a analizar dice ‘qué tiene la leche, por ejemplo, que me hace bien’. Y no hay muchas cosas”.

Consultado sobre si consume algún tipo de huevo, responde que ese de “gallina feliz”, del que se conoce de qué se alimentó el animal. “Esa gallina comió maíz, no comió pellet derivados de gluten”.

El huevo de retail te inflama, el otro no te desinflama, para decirlo en términos sencillos, explica.