No hay plazo que no se cumpla ni deuda que no se pague. Durante la jornada de este jueves finalmente el autodenominado economista Rafael Garay, llegó hasta el Tercer Juzgado de Garantía para enfrentar a la justicia por los presuntos delitos de estafa cometidos.

Antes de ser formalizado y conocer claramente los hechos por los que es y será investigado por el Ministerio Público, la jueza no se fue con rodeos y le preguntó sin pelos en la lengua por su estado de salud, todo esto luego de que le metiera el dedo en la boca a todo el mundo con su supuesto cáncer cerebral de carácter terminal.

Según consigna Emol, ante la interrogante el ingeniero comercial contestó que se sentía muy bien de salud y que sólo estaba “bajo tratamiento médico y fármacos, que fueron entregados a Gendarmería”.

Añadió que pese a tener la presión alta, aquello no impedía seguir adelante con esta bullada audiencia ampliamente cubierta por los medios de comunicación.

El ex candidato a senador por el PRO se mantuvo en Europa desde mediados del año pasado cuando supuestamente había acudido a París para tratarse en un clínica experta en oncología.

A través de una denuncia por presunta desgracia luego de que no volviera a Chile en septiembre, se cayó el velo de la trama urdida por el autodenominado economista, quien se radicó en Rumania para seguir a una enamorada.

Desde entonces, y por medio de una orden de captura internacional se dio con el paradero de Garay, se le detuvo, y se visó su extradición a Chile, asunto que se formalizó esta mañana.