Aunque Rafael Garay es investigado por presuntos delitos reiterados de estafa y no por su estado de salud, es un dato de la causa que supuestamente el ingeniero comercial pudiera haber mentido sobre el cáncer que alguna vez dijo padecer. Ayer, cuando la magistrado del Tercer Juzgado de Garantía, Paola Robinovich, decretó la prisión preventiva, también se refirió al hecho, la situación que por lo demás lo motivó a dejar el país.

“El imputado, con el objeto de eludir el pago de sus obligaciones y de evitar la acción de la justicia, viajó al extranjero y mintió respecto a la justificación de su viaje, porque adujo razones de enfermedad”, dijo la jueza.

Del mismo modo, afirmó que “al día de hoy, no se han entregado antecedentes que de cuenta que sea cierto que padecía de un cáncer al cerebro ni que estaba en etapa terminal”.

“Eso permite al tribunal sostener -con certeza- que eso solo fue una justificación de señor Garay para salir del país y causar compasión en las víctimas y en el resto de la sociedad chilena”, subrayó.

Robinovich sostuvo además que el hecho de que Garay haya elegido asentarse en Rumania, tenía que ver con un eventual peligro de fuga.

“Si Rumania no hubiese aceptado extraditar al señor Garay, que era una posibilidad, éste no habría podido ser juzgado en el país”, precisó, indicando que en tal caso “estos delitos habrían quedado sin la posibilidad de juzgamiento”.

A Rafael Garay se le acusa de haber cometido 36 estafas por un monto total de $1.800 millones de pesos.