El subcomisario de la Policía de Investigaciones (PDI), Eugenio Ríos, detalló cómo se comportó y todo lo que habló el autodenominado economista, Rafael Garay, durante las 24 horas de viaje que duró el vuelo realizado desde Rumania a Chile para enfrentar los cargos por supuestos delitos de estafa.

En conversación con La Tercera, Ríos sostuvo que “todo empieza cuando llega desde Brasov al aeropuerto de Bucarest con la policía rumana. Ahí lo dejan en un lugar especial, mientras se cumplían todos los trámites administrativos y migratorios para que se pudiera subir al avión (…) Nosotros tratamos de darle la mayor tranquilidad, venía muy ansioso al principio. Además tuvimos que hablar con los periodistas y pedirles que entendieran lo que pasaba”.

Aclaró también que frente a los cuestionamientos o dudas que han surgido al respecto, es pertinente mencionar que las personas que se encuentran extraditadas siempre deben subir primero a los aviones para llevar a cabo todas las medidas de seguridad.

“No es porque fuera Rafael Garay”, afirmó.

A renglón seguido, el subcomisario de la PDI mencionó que “desde que nos pasan a Garay llega esposado al avión, pero nosotros le sacamos la pulsera. Nos preguntaron desde la aerolínea sobre su peligrosidad, si es que es necesario que viaje esposado, pero ahí explicamos que era una persona que iba a ser juzgada por delitos económicos. Nosotros no pudimos observar si es que venía con una actitud violenta“.

Según su relato, luego de dejar atrás el nerviosismo que mostró en Bucarest y París, Garay se relajó en su regreso a Chile y conversó de deportes, economía, política, actualidad, etcétera.

Ríos planteó que “él sabía que tenía un problema judicial, pero tenía que ver primero bajo qué mirada estaba. Sabía mucho de lo que estaba pasando acá, estaba muy informado”.

Añadió que “él sabía que se había equivocado, sabía que se había equivocado. Esa palabra fue la que más uso”, al mismo tiempo que enfatizó que jamás se refirió a los hechos con las palabras “estafa” o “engaño”.

Al ser consultado por las impresiones de Garay por la enorme cobertura recibida en Chile, el efectivo PDI detalló que el ingeniero comercial “decía que estaba sobredimensionado”.

Vale decir que tras enfrentar a la justicia, el maestro de kudo quedó en prisión preventiva y fue llevado hasta el Anexo Cárcel Capitán Yáber.