Una pareja de turistas portugueses que se encontraban recorriendo todo Sudamérica, contaron cómo fue que en Chile se los cagaron para poder robarles la cámara fotográfica en la que guardaban todas las imágenes de aquellos recuerdos y experiencias que recogieron en cada país en el que estuvieron.

En conversación con el diario Las Últimas Noticias (LUN), María Braga (25) y Gonçalo Rodríguez (27) señalaron que su último destino para conocer fue Chile. Acá llegaron el pasado 4 de marzo y luego de disfrutar de las bellezas de Santiago y Valparaíso, llegaron a la determinación de que el jueves 9 debía ser una jornada dedicada a la cultura.

Fue por ese motivo que se levantaron a las 9 de la mañana para poder conocer el Museo de Bellas Artes. Para inmortalizar el momento, salieron con su querida cámara Canon D500 y su filmadora Toshiba Camileo X-Sports.

Tras pasar más de 3 horas en José Miguel de la Barra, además de maravillarse por las obras de arte que estaban en ese momento en exposición, la pareja salió de la galería para sacarle fotos al recinto por fuera.

Fue en ese preciso momento en que de pronto notaron que su cámara tenía caca de paloma, pese a que en sus alrededores no había ninguna.

A renglón seguido, inesperadamente una mujer muy amable se les acerca, les presta ayuda y les ofrece ir a un rinconcillo de calle Monjitas para que superaran el problema con calma.

María Braga sostiene a LUN que “la mujer fue muy amable con nosotros, nos pasó unos pañuelos para limpiarnos y también nos dio agua porque era mucha la suciedad de nuestras poleras”.

Luego de que la señora les aconsejara dejar sus mochilas y pertenencias en el suelo para limpiarse bien, Maria Braga detalla que “fue ahí cuando dejamos nuestras cosas a un lado, nos limpiamos en dos segundos y repentinamente la mujer desapareció con nuestro bolso que tenía la cámara y la filmadora”.

Allí, relata, un hombre “nos dijo que corriéramos para encontrar a la mujer”. Pese a los múltiples intentos por encontrarlos por las distintas calles, eso no fue posible.

A su regreso al rincón antes mencionado, ni la mujer ni el hombre se encontraban en el lugar.

“Nosotros estamos seguros de que alguien nos siguió y todo fue parte de un grupo organizado”, soltó con lata.

Para no perder el viaje, la pareja viajó a San Pedro de Atacama. Sin embargo, debieron tomarse fotografías sólo con sus celulares.

Ya en Portugal, la pareja escribió en Facebook lo siguiente: “solamente queremos recuperar nuestras fotos, no nos importa lo material. Nos pueden enviar las fotos usando (el sistema) Wetransfer o al mail findpictures.santiago@gmail.com”.