De todos los casos conocidos que apuntan contra Rafael Garay por presunta estafa éste sale un poco de la norma. Pues a diferencia de personas que apostaron sus ahorros, se trata de un trabajador que empeñó parte de la indemnización con la que debe vivir hasta sus últimos días.

Según recoge una crónica de El Mercurio ésta es la situación que enfrenta don Víctor, un exempleado de una refinería de Concepción que tras sufrir un grave accidente laboral recibió una plata que le debe rendir toda su vida.

“Don Víctor trabajaba en una refinería de Concepción, y tuvo un accidente laboral. Cayó en un recipiente con agua hirviendo, y quedó con el 56 por ciento de su cuerpo quemado. Estuvo un mes en estado de coma y luego tuvo que estar hospitalizado tres meses más. No pudo volver a la refinería ni podrá trabajar nunca más. Recibe una indemnización por parte de la empresa, le hacen un finiquito y esta indemnización no es baja, pero es con lo que tiene que vivir el resto de su vida”, cuenta su abogada María Elena Santibáñez.

La profesional explica que la plata invertida no es toda, pero sí gran parte de esto que es como una suerte de pensión vitalicia.

 

“Él la invirtió con Garay porque su hijo lo conocía desde que eran jóvenes. Eran de Concepción. Y le parecía una persona confiable, porque lo veía en la televisión, como le pasó a tanta gente”, recuerda.

Agrega que fue el hijo del trabajador quien le contó a Garay lo del accidente, y “por eso es tan detestable lo que hace este sujeto, porque él insiste en que haga el contacto con el papá para que invierta la plata de la indemnización con él”.

En un principio don Víctor invierte con Garay y luego le pide la plata de vuelta. El ingeniero comercial accede y después se produce otra inversión. Desde entonces, los retornos fueron sucesivos hasta septiembre de 2016 cuando nunca más le devolvió un peso.

A diferencia de otros casos, como el del periodista Iván Núñez, Garay tuvo especial consideración con esta persona, admite su abogada, por lo que dice estar esperanzada en que “si a alguna de las víctimas le podría devolver, es a mi representado”.

“No tiene una especial rabia contra él, y eso obedece a las características de su personalidad, porque don Víctor es muy piadoso”, añade.

La abogada afirma que pese a que se pregunta qué diantres hizo con la plata de don Víctor, si Garay pasa dejarían el caso. “Mi representado no tiene otro interés que no sea el recuperar la plata que le pasó”.

Según El Mercurio, la deuda en esta caso alcanzaría los 15 palos.