Se certifica que a las 13:26 horas que marcaba el reloj en el condado de Saint Charles, en Misuri (EE UU), dejó de existir a los 90 años Chuck Berry, simplemente el hombre que inspiró a todos los grupos y solistas que en el planeta se dedicaron al rock and roll. Una de estas bandas fue nada menos que los todavía vigentes Rolling Stone. Al respecto, para la posteridad queda una anécdota entre Berry y el guitarrista de los Stones, Keith Richards

Recoge un artículo de El País que el 70 % de los punteos de Richards están basados en canciones de Berry. Sobre todo, al remontarse a los inicios de su carrera.

Berry y Richards, maestro y aprendiz, se toparon en varias oportunidades. Y en cada una de éstas el rock star de los Stones mostraba su respeto, se tragaba el ego.

En 1987 tuvieron la posibilidad de trabajar juntos cuando Richards ofició de productor y jefe de un documental-concierto en honor a Berry. Ese día, quedaría patente el respeto hacia el padre del rock and roll. El hecho fue más o menos así. Ambos ensayan “Oh Carol”. Keith ejecuta el punteo de guitarra que ha hecho millones de veces. Pero Berry le toca el hombro, lo detiene y espeta: “No, no, así no es. Te lo digo yo, que lo he compuesto. ¿Quieres hacerlo bien?”. Richards se come la mierda, se contiene, asiente. Hace lo que le pide Berry.

Sólo hubo una oportunidad, acaso sin provocarlo, que ambos tuvieron una especie de altercado que al final terminó en que Richards tuvo que aceptar que Berry le asestara un combo en pleno rostro. Al presentador Jimmy Fallon, Richards cuenta la anécdota de este modo.

“Fue después de un concierto de Chuck. Entré en su camerino y vi allí su guitarra, metida en una caja. Y me dije: ‘Venga, Keith, dale solo un toque a esa guitarra’.Y lo hice. Entonces llegó Chuck y me dijo: ‘Nadie toca mi guitarra’. Y me dio un puñetazo en la cara”

“Fue uno de los grandes hits de Berry”, recuerda la estrella de los Stones.