No es broma, evidentemente no es broma, la idea del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de levantar un muro en la frontera con México para impedir la inmigración ilegal, y el tráfico de drogas, dice él. Ya hay empresas interesadas en la construcción y de hecho trascendió cómo es que el magnate quiere que se erija esa barrera artificial.

Cita El País de España que el Departamento de Seguridad Nacional publicó el viernes por la noche los requisitos básicos. El muro debe tener una altura ideal de nueve metros o al menos de 5,5. Debe ser imposible de escalar, y su aspecto tiene que ser imponente, como de una mole que cause terror.  Sobre la posibilidad de que sea vulnerado, especifica el documento que “debería impedir o frenar por un mínimo de una hora la generación de una brecha física (por ejemplo, abrir un hueco en el muro) superior a los 30 centímetros de diámetro o cuadrados usando martillos, gatos hidráulicos, picos, cinceles, herramientas de impacto operadas con batería, herramientas de corte operadas con batería, soldadores de oxiacetileno u otras herramientas manuales similares”.

También se pide que debe contener elementos que dificulten, ¡no!, más bien que imposibiliten que sea escalado. Del mismo modo, no puede ser superado con una simple escalera.

Otro requisito fundamental es que tampoco exista opción de cavarlo para apuntarse del otro lado; es decir, del lado yanqui.

Como si fuera poco, y como no todo en la vida es reprimir, Trump también pide que al mirar hacia Estados Unidos sea agradable. Del lado mexicano, da igual el requisito estético.

Respecto del material, las opciones son que sea de hormigón o de un material que permita mirar hacia el otro lado.

En el borrador presupuestario que presentó esta misma semana, Trump pidió 1.500 millones de dólares para iniciar la construcción del muro este año y otros 2.600 para 2018.