Tras una reunión de más de seis horas, la primera desde que el sindicato de 2.500 trabajadores de la minera Escondida inició una huelga en demanda de mejoras salariales y laborales, el pasado 9 de febrero, las partes no alcanzaron un acuerdo para resolver el conflicto.

Así lo informaron hoy fuentes de la empresa, controlada por la australiana BHP Billiton, cuyos ejecutivos se reunieron este lunes con los dirigentes sindicales en un hotel de Antofagasta, donde expusieron sus “ofertas de cierre” .

El portavoz de los trabajadores, Carlos Allendes, informó que se encuentran “en una etapa de conversación inicial, en la que ambas partes han planteado sus posturas, su parecer y cuál es su pensamiento”.

Consultada la empresa, se excusó de comentar respecto de las conversaciones e informó a Efe que “no existe ninguna otra reunión coordinada hasta ahora”.

Previo al encuentro, el presidente de la empresa, Marcelo Castillo, presentó una oferta de un bono de término de conflicto de 11,5 millones de pesos (unos 17.000 dólares), la permanencia de los actuales beneficios y una duración del nuevo convenio de 42 meses.

Mientras, el sindicato de la minera exige que se respeten las horas de descanso, que no existan diferencias entre trabajadores antiguos y nuevos, y que no se disminuyan los beneficios existentes, logrados en el último convenio colectivo.

Escondida, la mayor mina de cobre del mundo, con una producción de 100.000 toneladas mensuales, declaró motivos de fuerza mayor a sus compradores por la suspensión de sus despachos, tras decidir mantener la paralización del yacimiento, argumentando los altos riesgos en la seguridad que se corren, si reanudan operaciones con trabajadores de reemplazo.

La australiana BHP Billiton tiene una participación del 57,5 % en la propiedad de La Escondida, entre cuyos accionistas minoritarios están la estadounidense Río Tinto y la japonesa Jeco Corporation.