Después de terminar un recorrido que partió en la casa de la familia en la calle Diego Almagro en Providencia, la carroza fúnebre de Patricio Aylwin se detuvo en el Cementerio General para  su ceremonia de despedida el pasado 22 de abril del 2016. Ante miles de testigos que seguían el adiós  al primer presidente tras el retorno a la democracia, Carolina Goic formuló un discurso que la posicionó como la principal carta presidencial de la Democracia Cristiana (DC), al realizar una fuerte autocrítica como clase política después de varios meses de revelaciones sobre el financiamiento irregular de campañas.

“Perdón por no haber actuado a tiempo, perdón por los abusos de poder, perdón por las faltas a la ética, perdón por a veces haber traicionado la confianza de aquellos a quienes representamos, sirviendo otros intereses y no los de las familias, los chilenos y chilenas”, dijo Goic esa víspera antes del cierre de su discurso que terminó pasada las dos y media de la tarde.

Final del discurso de Carolina Goic en el funeral de Patricio Aylwin (Créditos RTG)

En la transmisión del acto por cadena nacional, se ve cómo sus camaradas aplaudieron las palabras de Goic, que se transformó en la intervención más comentada y sobresaliente de la jornada.

Según algunos cercanos a la senadora, hace unos años se pronosticaba que ella podía ser a futuro una buena candidata para ocupar el sillón de La Moneda. El presagio aún no se refleja en números concretos porque su nivel de apoyo en distintas encuestas es bajo. Por ejemplo, en la última Plaza Cadem de marzo de este año, empata con el expresidente Ricardo Lagos con 2% (intención de voto), lejos del 24% de Sebastián Piñera o el 16% de Alejandro Guillier. Sin embargo, Goic es hoy la candidata de la DC.

El diputado y vicepresidente de la mesa directiva, Matías Walker, quien asistió al entierro en este atardecer de abril, dice que más allá de las cifras, se ha instalado en la DC la sensación de estar frente a una figura que podría retornarlos a los años dorados del partido.

“Cuando se va del funeral de Aylwin luego del discurso, ella estaba en al auto con sus asesores y luego se devuelve caminando. Toda la gente que no había podido entrar al lugar exclusivo del funeral, fue a saludarla porque ella  traspasa una reja resguardada por Carabineros por la presencia de las delegaciones extranjeras, autoridades y familiares. Muchos de nuestros camaradas se acercan a felicitarla y en ese momento, es cuando la gente le dice que tiene que ser candidata presidencial”, explica el parlamentario por la Región de Coquimbo.

Muchos de los testigos coinciden que el mea culpa en el entierro de Aylwin, fue un bálsamo para aspirar a cosas más importantes dentro de la DC y dejar las rencillas atrás. Los provenientes de distintas tendencias como el exministro del Interior Belisario Velasco o el exdiputado Juan Carlos Lattore defienden a brazo partido a su principal figura en estos días.

Hasta la propia Goic reconoce que después de ese día, muchos lo empezaron a mirar de otra manera, antecedente que fue importante para que se animara a esta aventura presidencial. “Ese fue el momento de mayor exposición pública y tenía una relevancia muy importante que me permitió mostrar también la forma de hacer las cosas en política. No sé si desde ahí soy presidenciable, pero sí marca un hito en mi carrera política y me permitió hacer una pauta importante en un momento complejo de la política”, dice.

Magallánica por adopción

La infancia de Goic fue bastante movida. A comienzos de la dictadura, su familia se fue de Chile porque su padre, Pedro Goic -ingeniero agrónomo y hermano del obispo de Rancagua, Alejandro-, fue exonerado de la Universidad de Chile. Esta situación la obligó a residir en Guatemala, El Salvador y en Ecuador. En este país realizó parte de su enseñanza en el Colegio Cardenal Spellman, según un reportaje de Telecrece.

En 1986, regresó a Chile para finalizar la educación media en el colegio Pedro de Valdivia. Después se graduó como asistenta social en la Universidad Católica y realizó un magíster en Economía en la misma casa de estudios. Con su esposo Cristián Kirk, decidieron dejar la capital para ir a Punta Arenas, donde se desempeñaba como director regional del Servicio Nacional de Turismo.

Goic confiesa que la veta política familiar nació con su padre, quien ocupó distintos cargos internos dentro de la DC como el de consejero nacional y vicepresidente; y en el Ejecutivo como ex subsecretario de Mideplan de Eduardo Frei Ruiz-Tagle.

Aunque el progenitor no fue el único que se dedicó a trabajar en cargos públicos. Su hermano Pedro, militante socialista y médico veterinario, es el “Director Nacional Del Servicio Nacional de Capacitación y Empleo” (Sence), cargo en el que recibe un sueldo que supera los $ 6 millones.

También su hermana Marcela, licenciada en historia ha estado en la administración pública. En el primer gobierno de la presidenta Bachelet  fue asesora y recibió una remuneración que sobrepasaba los $2 millones. Desde el inicio del segundo mandato de la jefa de Estado, ocupa el cargo de “subencargada, departamento de contenidos”, función por la que cobra un promedio mensual superior a los $5 millones.

Sobre si los labores de sus familiares la condicionaron de cierta manera en su rol de presidenta de la DC, Goic responde: “Ellos han hecho su vida personal. En el caso de mi hermana, desde el primer gobierno de la Presidenta. Tiene todas las competencias para ello. Lo mismo sucede con mi hermano. Él ha hecho su vida en el servicio público, en distintos espacios asociados en los temas de capacitación y de gestión. Así que estoy muy orgullosa del trabajo que hacen y cada uno tiene su espacio y yo el mío: jamás ha sido una limitante”.

En su caso, Carolina empezó a militar bordeando los 30 años, sin tener experiencia previa en las juventudes. Se inscribió unos años después en la DC, junto a su hermana, poco tiempo después de la muerte de su padre por asfixia a raíz un escape de gas en septiembre del año 2000. Desde que entró al partido falangista, se lo considera cercana a los colorines, lote interno que en sus inicios fue encabezado por Adolfo Zalvídar.

Los primeros cargos que ocupó fueron en distintas instituciones como el Sernam y Serplac en el área social entre el 2000 y el 2002. Después fue elegida como Seremi de Planificación en la Región de Magallanes en el gobierno de Lagos. El rol de parlamentaria –apoyada principalmente por Zaldívar- se inicia cuando postuló por primera vez como candidata a diputada por Magallanes en en 2005. Ganó con la primera mayoría casi duplicando a Rodrigo Álvarez (UDI). La misma Goic confesó tiempo después que no creían en ella dentro de la DC, y acusó que le prestaron más atención a la fallida candidatura senatorial de Zarko Luksic.

Luego de ser reelecta cuatro años después y tras la pelea interna que resultó con la expulsión de Adolfo Zaldívar de las filas democratacristianas, uno de sus principales cercanos pasó a ser el exsenador de Concepción, Mariano Ruiz-Esquide cuando éste cumplía su último período en el hemiciclo. Ambos trabajaron juntos en legislaciones como la extensión postnatal y proyectos ligados a la infancia. Ruiz-Esquida la nombró su heredera en asuntos sanitarios cuando se alejó de las sesiones legislativas hace tres años.

“Es una mujer inteligente, extremadamente cuidadosa de lo que hace en su vida política y una fortaleza muy propia de sus ancestros croatas, quienes son empeñosos y perseverantes”, dice Ruiz-Esquide.

Sin embargo, explica que ahora se encuentran distanciados porque su relación con Goic es bastante desapegada desde que dejó el Senado. Dice que no tomó en cuenta a su lote, “los chascones” porque en la actual mesa directiva sólo está el dirigente Ramón Mallea. Aunque esto le preocupa, Ruiz-Esquide plantea que será disciplinado a lo que decida el partido.

El actual diputado “colorín” Fuad Chahin es otra de las personas que conoce hace muchos años a Goic. Ella lo reemplazó en el cargo de vicepresidencia en la mesa directiva hace unos años, cuando le cedió su lugar en ese cargo y asegura que fue uno de los primeros en manifestar que ella debiera ser una carta presidencial.

“Tiene un gran sentido de la oportunidad y perfectamente sabe marcar los tiempos en política. Esto se demuestra en cada uno de los pasos que ha dado. Es cercana y dulce en el trato, pero con un carácter firme en ciertos momentos”, cuenta Chahin y explica que en años anteriores ya le habían planteado ocupar el principal cargo de la directiva.

Los cercanos reconocen que para Goic su batalla dentro de la política ha sido difícil. La acusan tener pocos años en política, a lo que sus cercanos responden “por qué no le dicen lo mismo a Alejandro Guillier que tiene solo un período como senador”.

Sobre las metidas de pata durante su trabajo legislativo, la misma senadora por Magallanes admite que no está libre de errores, como cuando propuso “nacionalizar por gracia” a Marcelo Bielsa en octubre del 2009 cuando se desempeñaba en la Cámara Baja junto a Gabriel Silber (DC) y Tucapel Jiménez (PPD).

La idea fue rápidamente descartada y es uno de los mayores deslices de Carolina Goic, quien reconoce que no haría nunca más una propuesta de este tipo.

La amenaza del cáncer

“Muchos debates y momentos en la política han sido difíciles, pero mi fortaleza nunca antes había sido puesta a prueba de una forma tan extrema. La inesperada muerte de mi papá en un accidente fue un momento muy duro de mi vida, pero este ha sido el desafío más difícil conmigo misma”, dijo Goic a Revista Paula en mayo del 2013, luego de superar una larga enfermedad.

A fines de julio del 2012, se enteró de que tenía “linfoma de Hodgkin”, cáncer que afecta los tejidos linfáticos y que la obligó a renunciar temporalmente por alrededor de diez meses a su escaño en la Cámara Baja. Esto no la desmotivó para seguir en política y regresó cuando todavía le quedaban meses para terminar su segundo período como diputada.

Su padecimiento tampoco la desmotivó para ocupar un sillón en la Cámara Alta por la misma región, presentándose en las elecciones parlamentarias del 17 de noviembre del 2013. Salió electa con la primera mayoría con 22.714 votos y así pasó a ocupar uno de los 38 escaños del Senado.

Además, Goic ocupaba un cargo en la vicepresidencia de la directiva falangista, posición que fue clave para la tormenta que se desataría meses después.

El senador de la DC, Jorge Pizarro, tiene tres hijos involucrados en el caso SQM, quienes se encuentran formalizados por hacer tres boletas por $35 millones a través de la sociedad Ventus Consulting S.A. Esto desencadenó la sorpresiva renuncia de Pizarro como timonel el 2 de abril del 2016. El senador no resistió la situación de sus hijos y los cuestionamientos que le hicieron por viajar al mundial de Rugby en Inglaterra a mediados de septiembre del 2015, cuando una de las zonas que él representa, la Región de Coquimbo, sufrió las consecuencias de un terremoto. Entonces surgió Goic como sucesora.

“Es una mujer muy aplicada y aprende rápido. Es matea, escucha mucho, y luego toma decisiones. No asume mucho riesgos que no sean calculados y si tomó la decisión de quedarse en la directiva del partido, lo hizo exigiendo la primera vicepresidencia porque sabía que en algún le iba a tocar conducir el partido si salía Jorge Pizarro, como finalmente ocurrió”, revela Chahin sobre cómo llegó al principal cargo dentro de la DC.

Esta decisión generó roces y produjo un fuerte debate interno, iniciado por el sector disidente –liderado por el diputado Víctor Torres- porque decían que la parlamentaria Yasna Provoste debería asumir el cargo. Aun en estas condiciones y en ese entonces con solo 14 años de militancia, Goic se convirtió en la presidenta indiscutible de la Democracia Cristiana.

Ante este suceso, Provoste disparó a fines del año pasado en una entrevista a Pulso contra la conducción de la senadora de Magallanes, acusándola de un “excesivo individualismo”.

“Ella ha generado una división en el partido, yo lo lamento muchísimo. Hay situaciones que son de un individualismo propio de esta sociedad que no se condice con los valores de nuestro partido”, dijo la diputada por Atacama en aquella oportunidad.

Ahora las voces críticas han disminuido y son mínimas por previo acuerdo, según relata alguien del mismo lote de Provoste. Los distintos consultados explican que se alinearon junto a su figura y no le harán lo mismo que a Claudio Orrego en las primarias pasadas, cuando muchos de sus principales dirigentes apoyaron a la presidenta Michelle Bachelet.

“Más que en la vereda de al frente, hoy estamos situados en la misma posición y la estamos apoyando a ella en este desafío presidencial porque ella lo ha dicho claramente ‘el camino es de la centroizquierda y no el camino propio’”, explica Soledad Lucero, exvicepresidenta de la directiva anterior y una de las contendientes que perdió en las elecciones internadas realizadas el 7 de enero pasado, donde Goic obtuvo el 66% de los votos en desmedro de los 23,9% de la lista opositora que postulaba a Torres.

“La disciplina partidaria es fundamental para materializar este proyecto que está liderando y estamos todos detrás, de lo contrario no vamos a tener éxito”, añade Lucero.

Otro punto valorado por los altos dirigentes falangistas y que permaneció registrada en sus memorias, fue cuando Goic dijo “con la DC no se juega”, luego de los malos resultados de las municipales acontecidos el año pasado.

“A pesar de la cercanía con la presidenta Bachelet, Goic separa los ámbitos y entendió que como presidenta del partido tenía que golpear la mesa. Si me preguntas por un segundo hito, es este y,  ¡puta, qué tiene carácter!”, sostiene el diputado Matías Walker.

La aventura presidencial

Un testigo de una reunión ocurrida en la última Junta Nacional realizada el 11 de marzo fue el exsecretario general de la DC y asesor del Ministerio de Interior, Víctor Maldonado, quien dice que hay un gesto simboliza esta visible unión entre “los camaradas”.

Según Maldonado, hay un episodio desconocido: “los guatones” (los más conservadores dentro de la DC), tenían planificado dar un discurso crítico contra la actual directiva. No obstante, luego de escuchar las palabras de Goic donde enfatizó el compromiso a la unidad y que no sería una “candidatura testimonial”, el principal representante de esta tendencia, Gutenberg Martínez, se le acercó y le dijo:

“Lo hiciste súper bien. Tu discurso nos recordó los mejores momentos nuestros, me enorgullece que seas la candidata. Y no quiero aparentar que hacemos como que te apoyamos, quiero apoyarte en tu carrera, así que vamos a ponernos detrás de tu candidatura’”.

Esta sería de las pruebas del entusiasmo que acompaña estos días a Carolina Goic, a menos de ocho meses de las presidenciales. Aunque la mayoría de los partidarios democratacristianos prefieren una primaria con la Nueva Mayoría, existen algunos personeros que prefieren verla en la papeleta de primera vuelta, arriesgándose a quedar fuera de los ministerios y perdiendo incidencia en un futuro gobierno de centro izquierda.

“Es un liderazgo que va de menos a más, con espacio para ganar todavía en conocimiento. A mi juicio, hay que ir a la primera vuelta y tiene un tremendo potencial dentro de todos los rostros nuevos dentro de la política chilena”, sentencia el senador Ignacio Walker.