“Quedó livianito con diosa buena onda de la pega” se titula una de las recientes historias que publica el diario La Cuarta en su clásica sección “Ventanita sentimental”,  los sabios consejos del doctor cariño.

Parte el relato el hombre en cuestión contando que “se me acabó la plata para salir a pasarlo chancho con mi compañera, ya que me dieron la PLR de la pega y tengo una más modesta. Igual, hago mis ahorros y recortes para comprarnos una botella de buen mosto y disfrutar los fines de semana de su asado. Pero no salimos mucho”.

Dice que ella le reclama, que le tiene cortada el agua, pues a la hora de los quiubos se da vuelta y se duerme. En esa desesperación es que apareció una compañera en su nueva pega. “Conversamos mi drama y me dio un anticipo de amor. Lo pasé la raja, es una fiera y me dejó livianito. Pero quiere que me vaya a vivir con ella. ¿Voy?”

La respuesta del experto es clara: “Dígale (a la pareja) lo penca que es estar ahorcando todos los días a cíclope en el baño y que lo hagan bolsa por pobre. Si la jermu le dice que no está ni ahí, que sigue usted valiendo hongo por tener un trabajo penca, está listo para salir corriendo de la casa rumbo a los brazos de la hembra que lo deja livianito, que no le saca en cara su trabajo penca y mal remunerado”.