Una de las cifras que impacta en el sitio web que promueve la realización del Gran Malón Urbano este sábado 8 de abril en todo Chile, es que el 64,1% de los chilenos no tiene vínculos con sus vecinos y el 37,2% percibe violencia en sus barrios. Por lo mismo, Ciudad Emergente decidió intervenir en el asunto e invitar a los ciudadanos a compartir una comida en la calle: sacar mesas, manteles y comestibles y tomarse los espacios públicos.

Blanca Larraín, vocera de esta iniciativa, explica que sentirse dueño de los barrios ayuda a reforjar el tejido social roto por la dictadura.

-Esta es una iniciativa impulsada por Ciudad Emergente, que trabaja en generar espacios de participación ciudadana en el territorio. Una de las herramientas de este trabajo han sido los malones urbanos, que consiste en cerrar la calle y utilizar la calle para los encuentros. Ellos llevan 5 años haciéndolo y ha sido una herramienta que tiene un impacto positivo. Junto a la consultora Puelche, Ciudad Emergente postuló a un proyecto de Open Society Foundations para hacer un Gran Malón en todo Chile, con múltiples encuentros, para que las personas lo autogestiones, inviten a sus vecinos, compañeros de trabajo, y se tomen las calles el próximo 8 de abril.

La idea es volver a ocupar los espacios públicos.
Sí. Los adultos mayores recuerdan que sus papás alguna vez los llevaron, pero hoy las calles son de uso de los automovilistas, ahora de los ciclistas también, pero no de los vecinos. La idea es volver a ocupar estos espacios que son públicos. Si una comunidad de un edificio cree que es más cómodo hacerlo en un salón de eventos, también lo puede hacer, pero lo ideal es hacerlo en las calles.

¿No habrá problemas con Carabineros si se cierran las calles este 8 de abril?
-Con los pasajes no hay problemas, pero en las calles y parques hay que pedir permiso. Cuando en un parque se reúnen más de 15 personas, hay que pedir permiso al igual que para cerrar una calle. Nosotros ya hablamos con todas las municipalidades de Santiago, hablamos también con la Asociación de Municipalidades para pedirles ayuda en la facilitación del proceso para cerrar una calle y además, si te metes al sitio web, puedes descargar un kit y dentro de esos documentos hay una carta tipo de cierre de calles que tú puedes llenar con tus datos específicos: la calle, las horas, datos personales. Y si hay problema, nos escriben un correo a contacto@elgranmalon y ahí hay un grupo de profesionales que los van a ayudar con las municipalidades.

¿Cuál ha sido la recepción hasta ahora?
Hasta ahora nos ha ido bastante bien. Hemos entregado más de 500 kits y ya hay más de 400 malones organizándose. Tenemos además equipos territoriales en Antofagasta, Valdivia y Santiago, pero la meta es que se haga en todo el país y eso ya lo estamos logrando.

¿Hay también un objetivo a largo plazo?
Nuestro objetivo es que todos los años se vaya creando un gran malón y de esa forma construir un músculo de participación, porque este es un espacio para eso y para utilizar los espacios públicos. Hay un proyecto que nos inspira a nosotros y que se llama The Big LunchThe Big, un proyecto que surgió en 2009 en Inglaterra y que cada año convoca a los ingleses a juntarse en un gran almuerzo donde los mismos vecinos tienen que organizarlo. El año pasado llegaron a juntar 7,3 millones de personas. Nosotros creemos que acá también se puede hacer algo similar. Esperamos que esto vaya creciendo en el tiempo.