El Consejo Nacional de Televisión recibió más de una docena de denuncias luego de que el médico Ricardo Soto, del “Bienvenidos” de Canal 13, afirmara que “el cáncer es el resultado de una vida llena de odio”.

Según consigna Glamorama, el médico cirujano de la Universidad de Chile precisó que “el cáncer es el resultado de una vida llena de odio… Al acumular eso por años, usted tiene la energía para realizar un cambio tan dramático en una célula, que empieza a crecer a destiempo y a formar un tumor”.

Al ser consultado por el cáncer de mamas, el hombre que tuvo un paso por la Escuela Internacional de Medicina Oriental en Santiago, afirmó que la “actitud dominante hacia alguna relación”, desde las mujeres; ese querer “sobrecontrolar, sobrepoteger y desconfiar” generaría odio y luego posiblemente el cáncer.

Añadió: “¿Por qué hay tanto cáncer que no había hace 30 años? Porque nos hemos llenado de odio, porque le ponemos color a nuestra historia y sufrimos demás. Les quiero decir que el cáncer es resultado de considerar que la vida es injusta. ¡La vida no puede ser más justa! Y perdón me pongo en el caso de Francisco –televidente que llamó al programa para entregar un dramático testimonio sobre su esposa, que sufre cáncer de mamas-, que debe estar diciendo ‘este gallo está hablando leseras’”.

Recalcó en este punto que “la vida es lo único justo. Creemos que los jueces tienen justicia. No. La vida no es injusta, y si uno lo percibe así es porque está haciendo y queriendo ser, voluntariamente, víctima de la vida. La vida solo le regala vida. No quiero enredarlos, pero se lo voy a decir fuerte y claro: El cáncer es el resultado de una vida llena de odio. Y yo les anuncié antes que del amor al odio hay un paso”.

A renglón seguido, Soto señaló que “loi voy a leer tal cual dice el maestro: ‘El odio desintegra al alma, ello se expresa en el cuerpo, desintegrándolo también’. Produciendo estos cambios en una célula, que decíamos es el origen del cáncer. ‘El cáncer es una forma de ocultar el verdadero sentir, la verdadera emoción. Se oculta el odio en el alma’. Los que están escuchando esto dirán ‘pero yo no odio al mundo. Yo no odio, yo soy bueno’”.

Pues bien, ante esos comentarios, contestó que “inconscientemente odiamos. La conciencia, el ego más bien, nos hace creer que somos buenos, que no odiamos. ‘El odio se mantiene hundido. Uno no tiene conciencia de su existencia. Nos enmascaramos en ser buenas personas, una falsa bondad’. Donde muchas veces hacemos una falsa generosidad y entregamos, se supone, sin esperar a cambio. Pero detrás, muy de adentro, uno dice ‘pero de algo me va a servir esto, esta deuda me va a servir después’. Eso créame que no es amor, no es generosidad, no es bondad. Y va generando odio, odio inconsciente. Tras años, al acumular eso por años, usted tiene la energía para realizar un cambio tan dramático en una célula, que empieza a crecer a destiempo y a formar un tumor”.

En otros pasajes, el doc enfatizó que en algún minuto se puede generar una dificultad al momento de enfrentar los roles de madre y mujer, ya que algunas “se desesperan en esta dualidad, rol mamá-mujer. Muchas veces puede parecer injusta la vida, donde no tengo tiempo para nada”.

Precisó que “se empiezan a producir conflictos consigo mismo, con su pareja, con sus padres, con sus hijos. Y esas relaciones se empiezan a quebrar, a romper, a tergiversar ¿Cómo así? Decimos que amamos, cuando en realidad sobrecontrolamos, sobreprotegemos o nos apoderamos de otro. Esa es la mal concebida pasión, a diferencia del amor”.

Añadió que “impedimos que otros tomen decisiones y nos va a generar hasta ira que, con los años y de forma inconsciente, se transforma en odio. Lo que dije hace poquito que es el gran origen emocional del cáncer. Dolores en la mama, quistes, situaciones benignas, están anunciando una actitud dominante de usted hacía alguna relación. Habitualmente de pareja”.

“Mama derecha, mama izquierda, tendrán que ver, por supuesto. Mama derecha, lado yang para los chinos, es lo masculino en su vida. Usted puede tener un conflicto con el lado masculino de su vida, por supuesto que con su pareja heterosexual, con su padre, abuelo, hijo y otros hombres relevantes en su vida, donde ha construido una relación de amor. El lado izquierdo, lado yin, el lado femenino, madre, hermana, hija, abuela, usted misma. Eso con el cáncer”, cerró.