Centenares de opositores en distintos puntos de caracas se enfrentaron hoy a los cuerpos de seguridad para mantenerse en las calles protestando, pese al uso de bombas lacrimógenas por parte de las fuerzas policiales para dispersar y bloquear el paso de la marcha.

La marcha multitudinaria, que intentaba reunir a miles de opositores que partieron desde 26 lugares de la capital venezolana, fue dispersada por las fuerzas de seguridad en varios puntos del municipio Libertador, que abarca una parte del centro y el oeste de la ciudad, asiento de los poderes públicos venezolanos y gobernado por el chavismo.

Los manifestantes pretendían dirigirse hacia la sede de la Defensoría del Pueblo para pedir que esta respalde el proceso iniciado por el Parlamento contra los magistrados del Supremo que se atribuyeron sus funciones.

Según constató Efe, la Policía Nacional Bolivariana (PNB) usó gases lacrimógenos y perdigones de goma en la autopista Francisco Fajardo, la principal arteria vial de Caracas, para intentar contener la manifestación que se formó en ella, así como para dispersar otras en varias zonas del oeste.

Diferentes medios de comunicación y periodistas de Venezuela confirmaron la muerte de un joven que recibió un tiro en la cabeza cuando se encontraba en el lugar de una protesta en San Bernardino, otro de los puntos ubicados en el centro de la ciudad, aunque no se conocen los detalles de las circunstancias en la que se produjo la muerte.

La Fiscalía confirmó que se registraron otros dos heridos también en medio de las manifestaciones, producto de politraumatismos e impactos de perdigones.

Los dirigentes opositores pidieron a sus partidarios mantenerse en las calles pese a la fuerte arremetida con gases de los cuerpos de seguridad.

“Aquí estamos en la calle luchando pacíficamente reprimidos por la Guardia Nacional (Policía militarizada) pero convencidos de que es en la calle donde vamos a lograr el cambio, hay que quedarse en la calle”, dijo a Efe el diputado opositor Juan Requesens desde uno de los puntos de la marcha.

El primer vicepresidente del Parlamento, el opositor Freddy Guevara, denunció la actuación de los cuerpos policiales en El Paraíso, en el oeste de Caracas cuando la marcha intentaba dirigirse hacia el centro de la capital.

En Bello Monte, en el este, la PNB y la Guardia Nacional hicieron también retroceder a los opositores y ocasionaron que centenares de ellos saltaran al Guaire, un río de aguas contaminadas que atraviesa la ciudad, para huir de los disturbios.

Las manifestaciones se producen cuando ya han transcurrido casi tres semanas de protestas antigubernamentales de calle que han dejado con el de hoy 7 muertos -entre ellos un agente policial- decenas de heridos y más de 500 detenidos, de los que más de 200 se mantienen privados de libertad, según balances de la oposición y de la ONG Foro Penal Venezolano.