Pese a que se levantó con la mayor flojera del orbe, el joven Bastián Ignacio Ükeline cumplió con su compromiso de participar como encuestador en el esperado Censo 2017.

Pues bien, a través de su cuenta de Facebook, Bastián detalló un hecho que vivió en aquella jornada y que derechamente lo dejó lleno de felicidad por la humanidad que sintió por parte de una mujer que lo recibió en su hogar.

“Si me dijeran que no hay pago monetario y supiera que conocería a alguien como usted, sería su censista todas las veces que fuera necesario”, aseguró tras efectuada la labor de censarla.

Aquí su relato completo:

“Señora Teresita:

Hoy al escuchar la alarma dudé en levantarme. Finalmente lo hice, me mataba la curiosidad de saber cómo era el proceso y ver cómo me recibía la gente. Usted, señora Teresita, fue más que amable, fue humana.

Me recibió tan feliz que no entendía por qué tanta euforia. Claramente le alegraba recibir una visita si vivía sola y sus hijos no la veían hace años.

Me contó con lujo de detalles la historia sobre la muerte de su hija y su marido y puta que me costó salir de su departamento. Le pregunté si me podía sacar una foto con usted para contarle a mis amigos lo amable que fue conmigo y más me sorprendí al ver que no tan sólo aceptaba de inmediato, sino que además estaba muy feliz por ello.

Salgo como el hoyo en la foto, pero fue un momento muy feliz. Y juro, juro, juro que intenté decirle que no, pero de alguna forma logró llenarme de comida la mochila y su gesto estaba lleno de tanto amor que no podía seguir negándome.

¡Fue a buscar 4 yoghurt para regalarme! ¿Que hice? No entendía, pero el cariño no se hizo para entenderlo.

Me inscribí en el censo porque dije ‘en 2 meses serán 15 lucas que no tendré’, pero si me dijeran que no hay pago monetario y supiera que conocería a alguien como usted, sería su censista todas las veces que fuera necesario. Gracias totales, nos vemos pronto”.