El fútbol y los libros han tenido una relación estrecha en América Latina en autores como Galeano, Sacheri, Fontanarrosa o Caparrós. Acaso sea por eso que haya jugadores que dediquen tiempo libre a la lectura en vez del play, o que Jorge Sampaoli les recomiende a sus dirigidos “La vida que pensamos” de Eduardo Sacheri, como para empaparse de esas historia de fútbol de barrio, con arcos de piedra. En medio de la tierra.

Pues bien, en Esteban Paredes, el eterno, el de los goles importantes, el hábito de leer era desconocido, tanto como que alguna vez quiso ser detective. En entrevista con Qué Pasa ahonda en el ratito que le deja a los libros.

“Ahora último me he metido mucho más en la lectura. Me sirve para aprender, para desestresarme en las concentraciones, en los viajes largos. Y también me ha ayudado en la vida diaria, con herramientas para dar charlas o expresarme mejor”, cuenta Visogol.

Dice que ahora está leyendo “El fútbol a sol y sombra”, de Galeano, y que antes se devoró la biografía de Maradona. También, de vez en cuando, hojea, la Biblia. Aunque no la entiende, admite.