Como era de esperar, El Mercurio dedica su principal editorial de este martes a Agustín Edwards Eastman, fallecido a la edad de 89 años este último lunes. “Los casi 90 años de la vida de Agustín Edwards Eastman -editor de este diario hasta su fallecimiento- recorrieron casi la mitad de la existencia de nuestra república y se entrelazaron con ella a muchos respectos”, abre el escrito.

El espacio de opinión refiere que el quinto Agustín fue “continuador de una tradición empresarial, periodística y de compromiso público mantenida por cinco generaciones precedentes”. Entonces fue que desde “muy joven se volcó a una variedad de intereses cuyo denominador común fue un profundo amor a Chile”, agrega.

Además de recorrer evidentemente la labor de Agustín Edwards al mando de El Mercurio, el texto alude de manera medio como de reojo la posición política que sostuvo públicamente Edwards, hecho por el que se le vinculó con la CIA desde ante del golpe, de hecho en la elección de Eduardo Frei Montalva en 1964. Al respecto, el editorial dice que “como ocurre con personalidades de gran formato, su figura ha sido y probablemente continuará siendo objeto de controversia. Las encrucijadas políticas en la década de 1960, las convulsiones en la de 1970 y los dolorosos desgarros posteriores -cuyas secuelas persisten hasta hoy- lo arrastraron a una figuración no buscada e incluso contraria a su carácter, que resumió -en una entrevista con Raquel Correa- diciendo: “La profesión de uno no está para ser centro. Uno está para observar y contar lo que hacen otros””.

El artículo también refiere que respecto de la figura de Edwards hubo “un mito que sus detractores se esforzaron en construir”.

“Su papel en la historia de nuestros días predeciblemente moverá a estudiosos imparciales a precisar la valía de sus efectivas muchas realizaciones y contribuciones al Chile que tanto amó”, cierra.