La conmemoración del primero de mayo en Santiago contó con un distintivo respecto a sus ediciones anteriores. A diferencia de lo habitual, esta vez se organizaron dos marchas: una liderada por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y otra por distintos sectores que se oponen a la actual directiva de la organización, como la Confusam y parte de la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF) y del Colegio de Profesores.

La primera de ellas trazó su camino desde Plaza Italia hasta Santa Rosa, donde montó un escenario para el cierre de la manifestación.

La llamada “marcha alternativa”, en tanto, citó a sus partidarios a Alameda con Brasil para trasladarse hasta el frontis de la Universidad de Santiago (Usach).

La actividad organizada por la CUT se inició cerca de las 10:30 de la mañana, y sus actores se encargaron de aclarar la situación que existe al interior de la colectividad de forma inmediata. En este sentido, la timonel de la Central, Bárbara Figueroa, hizo hincapié en que “Aquí tenemos debates, yo no diría divisiones, porque en el movimiento sindical es legítimo tener opiniones distintas. Por lo tanto, yo no puedo acusar de divisionista a quien tiene una opinión distinta a la de uno, porque eso hablaría muy mal de nosotros y de nuestra democracia interna”.

Además, recordó que “Ha habido momentos en que hemos tenido hasta tres convocatorias en los últimos diez años. Si uno quisiera poner esto en el centro del debate no estaría reconociendo la historia de debate del movimiento sindical”.

Mucho más tajante fue el dirigente del Regional Metropolitano del Colegio de Profesores, Jorge Abedrapo, quien a diferencia de otros miembros del grupo, sí se sumó a la convocatoria de la entidad multigremial: “En la otra manifestación están aquellos que están en contra de los trabajadores, porque quieren salirse de la CUT. Nosotros que luchamos por las reivindicaciones de los profesores estamos marchando junto con la CUT”.

Los opositores iniciaron su manifestación de forma simultánea y también expusieron sus argumentos respecto al quiebre de la organización. El presidente de la Confusam, Esteban Maturana, sostuvo que resolvieron “congelar nuestra participación en los actos convocados por la directiva de la CUT porque consideramos que es una directiva ilegal e ilegítima, producto de una elección fraudulenta”.

En la misma línea, acusó que “La CUT estuvo más preocupada de ser leal al Gobierno que a los trabajadores. Una CUT que no es democrática, no tiene transparencia y es una sucursal de los partidos políticos, a nosotros no nos sirve”.

Discurso e incidentes

La multitud que marchó junto a la CUT llegó a su destino poco antes de las 13 horas, momento en que Bárbara Figueroa pronunció el discurso principal del acto.

El evento fue presenciado, entre otras autoridades, por el Ministro de Desarrollo Social, Marcos Barraza, las diputadas Camila Vallejo, Karol Cariola y el alcalde de Recoleta, Daniel Jadue.

Las palabras de Figueroa estuvieron marcadas por las próximas elecciones presidenciales y el resultado que podrían arrojar. En este contexto, aseguró que “El peor escenario para los trabajadores es que vuelva la derecha al gobierno”.

A su vez, formuló críticas en contra de la actual administración al señalar que “No es posible que dentro de un gobierno que pretende luchar contra las desigualdades, su ministro de Hacienda considere una buena noticia que los salarios no crezcan”.

En cuanto a la disputa interna que enfrenta el colectivo, dijo sentirse tranquila ya que “tenemos la manos limpias, duela a quien le duela. Podemos cometer errores, podemos equivocarnos pero no metemos las manos. No vamos a inhibir la opinión de ningún dirigente. Nuestro enemigo de clase sigue estando en la vereda del frente. Que lo sepan todos aquellos que pretenden usufructuar del movimiento sindical”.

Por otra parte, la manifestación opositora finalizó su recorrido con algunos incidentes contra Fuerzas Especiales, cerca de Estación Central. Según estimaciones preliminares de Carabineros, a raíz de estos enfrentamientos 51 personas fueron detenidas y ocho oficiales resultaron heridos.