El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, dijo hoy estar esperando que “algún día” nuestro país cambie su Constitución vigente, que calificó como “dictatorial” por haber sido impuesta en 1980, en plena dictadura militar de Augusto Pinochet.

El jefe de Estado venezolano acudió este miércoles a la sede del Poder Electoral en Caracas para entregar su decreto de convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente con el que espera se redacte una nueva Carta Magna en su país, para así refundar el ordenamiento jurídico interno.

“¿Ustedes sabían que la Constitución vigente en Chile fue la que impuso Pinochet? Ojalá algún día el pueblo chileno tenga la suerte y fortuna del pueblo venezolano y pueda convocar a un proceso popular constituyente y quitarse de encima la Constitución dictatorial del asesino de Pinochet”, afirmó Maduro ante cientos de simpatizantes.

A juicio del mandatario, el pueblo venezolano es “afortunado” por poder participar mediante voto “secreto, directo y universal” en la elección de los corredactores de la nueva Constitución, una votación que se hará, según Maduro, en las próximas semanas y por “ámbitos sectoriales y territoriales”.

Esta iniciativa, sin embargo, ha sido cuestionada por la oposición venezolana que la tilda de “fraudulenta” al asegurar que el Gobierno pretende “elegir a dedo” a la mitad de los corredactores de la nueva Constitución.

El ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Heraldo Muñoz, dijo ayer que la situación que está viviendo Venezuela se “ha agravado” y es cada vez “más compleja”.

“La ya difícil situación de Venezuela se está tornando aún más compleja, se ha agravado en buenas cuentas”, dijo el canciller chileno a periodistas y apuntó que “hasta ahora” sabe que esta Constituyente “no se conformaría a través del sufragio universal libre y secreto sino que a través de la representación de sectores sociales”.

Las declaraciones de Muñoz fueron calificadas de “injerencistas” por la canciller venezolana, Delcy Rodríguez.