El sitio Upsocl elaboró una publicación en la que recogió el testimonio de cuatro chicos que vivieron experiencias sumamente vergonzosas en el momento exacto en que se encontraban masturbándose.

A continuación el relato íntegro de estas 4 personas que comprendieron la importancia de ponerle seguro a la puerta algunas veces…

Daniel: “Era una mañana muy hermosa y mi esposa y mis suegros habían salido a desayunar, así que, naturalmente, yo estaba feliz de tener la casa solo para mí. Fui al baño a hacer lo mío. Viendo porno en mi teléfono con los auriculares encendidos cuando, de repente, veo la puerta abierta y entra mi suegro justo cuando estoy a punto de terminar. Puedo decirles que los desayunos nunca han sido los mismos”.

Baseline: “Tenía 13 años y era mi primer año en un internado católico de chicos. Todos dormíamos en grandes dormitorios abiertos, y había cero privacidad – así que decidí ir y darme un poco de amor propio en uno de los baños. Saqué mi teléfono y fui a eso, pero al parecer, no era tan discreto como pensé que era…Un compañero de estudio decidió saltar y me atrapó con mis manos ocupadas (vio todo lo que hice allí). En cuestión de horas la noticia se extendió por todo el dormitorio y, al día siguiente, en la escuela. Hasta el día de hoy tengo el título de ‘ese tipo que fue sorprendido haciéndose una paja en los baños’. Mirando hacia atrás, me alegro de que me halla pillado otro estudiante y no uno de los hermanos”.

Kourtney: “Vivo con mis abuelos, y todos los viernes siempre salen por el día entero. Un viernes por la mañana se habían ido y decidí tomar una ducha y consentirme. Lo hice en la ducha gimiendo y con música a todo volumen. Lo hice fuerte pensando que estaba sola. Después de haber terminado, salí y fui directamente a mi habitación. La habitación de mis abuelos está justo al lado de la mía, así que cuando oí su televisión encendida me di una sacudida. Nunca salí esa mañana, lo oyeron todo. No me miraron a los ojos durante semanas, todavía sigo horrorizada”.

Sus: “Me estaba masturbando con un video en línea y pensé en usar el Bluetooth para conectar mis auriculares inalámbricos, pero no funcionaron, así que lo vi sin audio. Después bajé a la sala de estar y mis padres tenían una extraña mirada y me dijeron, ‘¿Así que, te divertiste?’. Descubrí que tenía el Bluetooth conectado al sistema estéreo ¡en lugar de mis auriculares! El peor error”.