Un poco de todo, pero sobre todo de literatura, su oficio, es de lo que conversa el escritor chileno Rafael Gumucio con el diario El País de España.

“Hay una montaña de libros que nunca del todo empiezo y nunca del todo termino. Están como en el purgatorio”, admite Gumucio cuando se le pregunta por aquellos volúmenes que se suele tener sobre el velador como para hojear durante las noches o a la hora de ir a echarse un rato a la cama.

Gumucio dice que ser escritor es “vivir dos veces” y apunta que su lector perfecto es aquel “tipo de 18 años al que alguien le confirme que la vida no es tan terrible como él piensa”.

Sobre su rutina, cuenta que “como camino mucho, pienso mientras camino y luego tardo poco en escribir”.

Dice que su estilo es una  mezcla entre Truman Capote y Normal Mailer y que sus grandes maestros, sus inspiraciones, han sido “Charles Baudelaire, luego Marcel Proust y ahora Nicanor Parra”. Acaso por eso, por su admiración hacia el novelista galo, es que confiesa que le habría gustado escribir “En busca del tiempo perdido”.