El senador renunciado al Partido Socialistas acusó de hipócritas a los ex timoneles de la tienda, Camilo Escalona y Osvaldo Andrade, por asegurar que no tenían conocimiento sobre las inversiones del partido en empresas cuestionadas como SQM y Pampa Calichera, y al mismo tiempo por entregarle toda la responsabilidad a la comisión patrimonio de la colectividad.

En entrevista con La Tercera, Rossi avisó que no postulará al Congreso usando un cupo del PS por la hipocresía que ha visto en el último tiempo: “El reportaje que vi el jueves (en Mega sobre las inversiones del PS)… No voy a caer en este campeonato de dardos cobardes con los cuales algunos dirigentes políticos tratan de exculpar la responsabilidad entregándosela a la comisión de patrimonio de manera muy vil”.

Añadió que “lo más grave es el doble estándar, la doble moral, porque aquí hubo dirigentes que por mucho menos me criticaron, y mientras señalaban que era imposible que una empresa financiara legalmente a candidatos de su propio partido, porque ni siquiera fue para mí, estaban rentando y lucrando con esa misma empresa”.

Al ser consultado derechamente por si se refería a Camilo Escalona y Osvaldo Andrade, contestó que “el doble estándar de estos ex presidentes es tremendo. Ese nivel de hipocresía me irrita, porque estos han sido los dos años y cuatro meses peores de mi vida, y he vivido el oportunismo cobarde, y cuando veo este reportaje digo que es muy difícil recomponer relaciones con algunas personas que son cobardes, que no tienen el coraje moral de decir a la opinión pública y están renegando de lo que ellos le entregaron a la comisión de patrimonio”.

“¿Me están diciendo que no sabían cuando tenían a sus cercanos con vínculos en la misma comisión? ¿Que no tomaron decisiones cuando tenían sus brazos derechos vinculados a la comisión?”, preguntó al aire el parlamentario.

En este punto, el legislador aseguró -pese a sus críticas- que cuando a él le tocó ser presidente del PS en 2010, “desde el punto de vista financiero, fue renegociar una deuda y la comisión solo contribuyó. Estuve algunos meses y la verdad es que no tuve conocimiento de en qué invertían”.

Sus dardos contra los otros timoneles, explica, se debe a que “yo estuve siete meses como presidente del PS y no cuatro o cinco años”.

“Había una persona encargada de las relaciones entre la mesa y la comisión, no me acuerdo quién. Pero tomar esas decisiones de en qué se invertía o en qué no, no me correspondió”, cerró.