“¿Y qué pasa si un día no me siento capaz de tocar para el público?”, le dijo Chris Cornell a El Mercurio en noviembre del año pasado, entrevista que este medio recoge en parte este viernes.

“Me costó aceptar la idea de que la gente gastara su dinero en mí para estar entretenidos por dos horas y media teniéndome como único responsable de eso”, admitió entonces el músico que se quitó la vida la noche del miércoles luego de presentar un show en Detroit.

Ese día, Cornell habló de sus miedos y de cómo comprendió que eso le pasa a todos, y que eso de fallar es parte de la naturaleza humana.

“Después que comprendí que cada show era único y me di cuenta de que cualquiera puede cometer un error y que no hay nada de malo en eso, dejé el miedo a un lado”, dijo.

También, abordó una historia íntima, algo que le sucedió en una oportunidad que jugaba con una de sus hijas, Toni, cuando ésta todavía era una guagua.

“Recuerdo que me sentaba y me quedaba mirándola por mucho tiempo cuando Toni era bebé, observando cómo sujetaba mi mano mientras movía su cabeza en distintas direcciones y me chupaba el dedo, y entonces me surgió la pregunta: ‘¿por qué la gente está tan preocupada sobre si existe vida en otros planetas, si en este hay tantas cosas interesantes, tan alocadas y raras como las que podrían venir de afuera?’ Me di cuenta de que siempre queremos algo que no tenemos, que está en la naturaleza humana, y para mí esa es de cierta manera la noción de ‘Higher truth’ (la verdad mayor), la manera en que un bebé está mirando a la derecha o a la izquierda y de arriba a abajo, encantado o atemorizado por cada pequeño momento, sin pensar en lo que va a venir después. No es preocuparse por la salvación eterna, no es preocuparse por asuntos del ego o encajar en una especie de sistema social en el que nos sentimos aceptados. Este tour (su última gira solista) me ayudó a ver todo eso con claridad, y fui capaz de simplemente vivir el momento reinterpretando las canciones como si nunca las hubiese tocado antes, sin pensar en el show pasado o en el siguiente. Así pude sentirme completamente libre de una manera artística como nunca antes”.