Ayer (domingo) fue compartido en las redes sociales un video que mostraba a una persona volando sobre un taxi frente al Costanera Center, en la comuna de Providencia. Hasta entonces no se tenía mayores antecedentes del hecho, pero luego se supo que se trataba de un ciudadano colombiano, que casi fue arrollado por el conductor del vehículo tras interceder por las maletas de unas argentinos.

“Ellas lo recriminaban, le decían que les devolviera las valijas. Luego, el taxista aceleró y las arrastró por casi un metro”, cuenta Daniel Márquez a LUN.

Dice que cuando vio la escena, se armó de valor y decidió intervenir.

“Le golpeé el vidrio de la parte frontal del auto para que se detuviera. Las argentinas seguían reclamando. Y él echó a andar el auto. Mi novia, que estaba a mi izquierda, alcanzó a moverse. Yo no alcancé a salirme porque estaba al medio. El auto fue directo hacia mí y salté al capó, si no, me hubiera pasado por encima. Fue todo muy rápido y me salvó el instinto de supervivencia”, relata.

LUN también recoge el testimonio de Nicole Senerman, quien pasaba por el lugar y grabó todo el episodio, que luego compartió a través de las redes sociales. “Pensaba todo el rato no dejes de grabar, sigue registrando esto para que después sirva en caso de que al chico le ocurra cualquier cosa . Cuando cayó me dio mucho susto que alguien más viniera por atrás y lo volviera a atropellar”, dice.

Márquez cuenta que el atropello no pasó a mayores porque “caí sobre las manos, que me quedaron súper rojas. De lo contrario, por el impacto de la caída me hubiera pegado en la cabeza. Los primeros 15 minutos no me dolía nada, pero después me ardía la muñeca, la mano, el muslo derecho y la cadera”.

Dice que se involucró sólo porque quiso ayudar. “Primero me aseguré que no fuera un mal entendido (…) Luego, ellas me contaron que les robaron sus documentos en el Costanera Center y tomaron un taxi para ir a poner la denuncia. Cuando se bajaron, el taxista les cobró $16.000 por una carrera que no superaba los $4.000. Y más encima, se arrancó con sus maletas. Ellas hicieron la denuncia y volvieron al centro comercial a increpar al conductor. Y allí estaba un hombre igual, pero al parecer no era el conductor…”