Un sabor amargo de boca, como ese que siente con la sangre, deja el 2-3 de la selección chilena frente a Rumania en el último apretón antes del debut oficial en la Copa Confederaciones el próximo domingo ante Camerún.

El partido disputado en Cluj (Rumania) empezó de la mejor forma con el gol de Eduardo Vargas a los siete minutos, y la ampliación del marcador a través de Leonardo Valencia a los 18′. Pero luego todo se va al carajo. Stancu descuenta a los 30′ y un minuto más tarde es expulsado Gary Medel tras meterle una chuleta sin pelota a Florin Andone. “Un error que no podemos cometer en este tipo de partidos, muchos menos en una competición como la Copa Confederaciones. También nos sirve de advertencia”, diría Pizzi al finalizar el encuentro.

Ya con un hombre menos, la Roja empieza a sufrir en defensa, situación que se ve palpable cuando Nicolae Claudiu Stanciu iguala el marcador a los 61′.

Pero como las cosas siempre pueden ser peor, Mihail Baluta, exactamente cuando el reloj marcaba 83 minutos de juego, decreta el 3-2 y manda por la borda toda la ilusión del primer tiempo.

Como dato anexo, a Johnny Herrera se le vio algo parado en los dos primeros goles. Pero habrá que tenerle fe porque de seguro será el custodio de la valla nacional en cinco días más en el Otkrytie Arena de Moscú.