No fue como cuando Chuck Berry le mandó un intencionado mangazo a Keith Richards por el atrevimiento de tomar su guitarra. Pero igual fue un mangazo que hizo brotar sangre.

El asunto transcurre en un bar de Liverpool, la ciudad de los Beatles, y los protagonistas son Paul McCartney y el líder de Pearl Jam, Eddie Vedder.

El exbeatle se encontraba relatando una historia, una historia de cuando golpea a un tipo tiempo atrás. Entonces aparece el único sobreviviente de la fatídica generación del grunge y mientras McCartney sigue contando, al hacer la mímica, le manda un charchazo con el brazo izquierdo a Vedder.

“Él estaba ilustrando cómo golpeó a un tipo, y cuando lo hizo, giró su brazo izquierdo como si estuviera golpeándolo, y yo estaba allí. ¡Me golpeó! ¡Él me pegó! Paul no vio el puñetazo”, contó Vedder recientemente en un radio a propósito de los 50 años Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band.

“Recuerdo haber saboreado un poco de sangre. Me pegó justo en el lado de la cara. Se disculpó rápidamente, por lo que esto no se interpuso en el camino de la historia. Una historia fascinante”, recordó.

“Fue un gran momento en mi vida el ser golpeado por Paul McCartney”, bromeó Vedder.