A propósito de la trama rusa, que tiene a Donald Trump con el culo a dos manos, esto por la eventualidad de que se compruebe que el Kremlin tuvo injerencias en la campaña que le ganó a Hillary Clinton, el fiscal o consejero especial de EE.UU., Robert Mueller, abrió una investigación por obstrucción a la Justicia al Mandatario, según The Washington Post’.

El hecho marca un punto de inflexión en el episodio de la eventual coordinación el gobierno de Rusia con el equipo de campaña de Trump. Lo que, a las claras, podría implicar que el magnate enfrente un impeachment, como especulan los analistas desde que estalla el escándalo.

“Están presenciando la mayor caza de brujas en la historia política de América, dirigida por gente muy mala y conflictiva”, se quejó esta mañana el Jefe de Estado.

“Construyeron una falsa colusión con la historia rusa, no hallaron pruebas, y ahora buscan la obstrucción a la justicia con la historia falsa”, subrayó.

La semana anterior, el destituido director del FBI, James Comey, afirmó ante el Senado de que no había dudas de que Rusia había influido en los comicios.