La historia es así. Es miércoles de esta semana. Hay un acto de campaña de Alejandro Guillier en Villa Alemana. Entre otros, están la senadora del PS, Isabel Allende, y el diputado PPD, Marco Antonio Núñez. Como dato, ambos tienen intenciones de obtener un cupo en la Cámara Alta por la Quinta Región. Entonces, en medio de la actividad de Guillier, Núñez le hace un robacámaras a Allende mientras el candidato presidencial comienza a hablar con la prensa. El momento se tensiona. Hay recriminaciones mutuas.  “Este muchacho no me deja el espacio”, dice ella; “yo soy diputado”, le replica él. “Yo soy senadora, por si acaso”, lanza Allende; “de Atacama”, responde Núñez. “No, soy senadora de la República. No sea tonto”.

“Hubo un roce de hombros y ella quedó un poco desbalanceada”, cuenta a La Segunda el diputado y jefe de campaña de Allende, Christian Urizar, cuando ya pasaron 48 horas del hecho y Guillier habla de que es necesario separar la cosas.

Urizar también detalla cómo se produce el momento de tensión y narra que “esto se dio en una junta de firmas en Villa Alemana en el momento del punto de prensa. Durante el foco de cámara, Núñez tuvo una acción poco caballerosa y tuvieron diferencia de palabras. Le represente que ésta no era la forma de tratar a una dama. Y el jueve fue el encontrón feo en la Cámara, donde me increpó”.

Para la parlamentaria, también en diálogo con La Segunda, “son este tipo de prácticas las que hay que desterrar de la politica”.

Su partido, en tanto, el PS, notificará al PPD por esta situación.  “Presentaremos nuestra preocupación y molestia. Lo principal es tener un clima de respeto y competencia democrática”, dice el jefe de bancada, Daniel Melo.

Consultado por la situación, Guillier sostiene que “hay que separar dos cosas: una son los celos que se pueden producir en el terreno cuando hay una campaña y otra es la naturaleza el fondo de la coalición gobernante o la coalición que levante una propuesta histórica (…). Eso es lo trascendente”.

“Lo otro (las discusiones) serán cosas que tendrán que ponerse de acuerdo y ya le daremos un coscorrón a los que se hayan excedido, y les vamos a pedir que se ubiquen”, cierra.