Fue el responsable de “Subterra”, una de las películas más vistas de principios de los 2000, y de otras producciones que se nutren de la literatura y la historia (“De Neftalí a Pablo” y “Bombal”). Hoy Marcelo Ferrari, al frente de su productora Buen Puerto, está a punto de estrenar la segunda temporada de la exitosa serie “12 Días” por CHV y los temas que han remecido los últimos años del país, se cruzan con sus propias vivencias.

Con financiamiento del CNTV y junto a Juan Ignacio Sabatini (“Ojos rojos”, “Los archivos del cardenal”) y María José San Martín (“Rara”), dirige algunos capítulos de la serie que recrea el asesinato de Jaime Guzmán, el bombazo en el Metro Escuela Militar, el incendio de Valparaíso, la muerte de Felipe Camiroaga, la muerte de Pinochet, el día que se presentó el Informe Valech y también los días en que se echó a andar el Transantiago, que se destapó el caso Joannon y que Marcelo Bielsa renunció a la selección.

“En esta oportunidad buscamos temas más cercanos en el tiempo, pero siempre que fueran sucesos políticos, en el amplio sentido de la palabra, relevantes. Que fueran capítulos que hablaran de la sociedad chilena y que la gente se identificara, como los temas de derechos humanos, abusos de poder, crímenes y catástrofes naturales”, explica el también director de Cine UDD.

Con las interpretaciones de destacados actores, entre ellos Patricio Contreras, Cristián Carvajal, Alejandro Trejo, Mariana Loyola y Aline Kuppenheim, la serie busca imprimir una mirada cotidiana y crítica mediante la combinación de la ficción con los registros históricos, tal como lo hiciera la primera temporada.

“Es un formato que permite ir revisando la historia contemporánea de Chile con una mirada fresca, que abre nuevos caminos y permite seguir escarbando. Es un lugar común decir que un país que no revisa su historia no tiene futuro, pero es cierto, porque a cualquier país le hace bien mirarse, reflexionar políticamente y por qué no, reírse de sí mismo”, advierte.

Es justamente “12 Días” la producción que más ha acercado a Ferrari a su formación audiovisual en Teleanálisis, noticiero de guerrilla que a fines de los 80 denunció los crímenes de la dictadura con registros inevitables para la memoria audiovisual del país, desde el disparo de Carabineros a la María Paz Santibáñez afuera del Teatro Municipal hasta la movilización ciudadana para el Plebiscito del Si y el No.

“Ésta es una manera de reconectarse con esos años. El capítulo del Informe Valech es una historia muy cercana a mis años periodísticos en Teleanálisis. Patricio Contreras y Alejandro Trejo representan a un periodista torturado y a su torturador, que es una historia real de un periodista que entrevistó al Mamo. El crimen de Jaime Guzmán (interpretado por Cristián Carvajal), está abordado desde el punto de vista de un joven de izquierda y alumno del ex senador, que se enfrenta a él ideológicamente en la sala de clases pero que luego se encuentra con un asesinato brutal”, adelanta.

Esa historia le llega de cerca de Ferrari, como ex alumno de Periodismo de la Universidad Católica. Aunque nunca se cruzó con el ideólogo de la dictadura, recuerda que sí le tocó entrevistar a personajes siniestros como Augusto Pinochet y Manuel “Mamo” Contreras, cuando estaba haciendo su práctica en el entonces Canal 11.

“Me mandaron a cubrir una conferencia de Pinochet y todos los periodistas de política que estaban ahí eran unos zalameros horrorosos que corrían a darle la mano. Yo me las tuve que ingeniar para no darle la mano. La socarronería de Pinochet también se debía a que todos esos personajes le hacían un juego de adulación”, recuerda. “Lo del Mamo fue una declaración por un supuesto atentado en su contra. Me acompañaron y vigilaron permanentemente tres CNI, quienes me llevaron a una sala donde estaba Contreras. Parecía un abuelito inofensivo. Le hice un par de preguntas que no le gustaron y terminó la entrevista”, concluye.

-¿Crees que “12 Días” se hace cargo del reclamo ciudadano contra las instituciones en Chile?

-Las instituciones, lamentablemente, pasan por un desprestigio enorme y eso tiene que ver con una sociedad más informada. El cine siempre tiene un rol de mostrar estas fisuras y pedir cuentas. Ésta será una temporada muy política, sobre los intersticios del poder, del abuso y de los derechos humanos. Recibir reclamos de algunas instituciones sería un síntoma de que estamos tocando las teclas que había que tocar. Somos cineastas responsables de hacer las cosas bien, con investigaciones muy documentadas y un sentido de ver a los seres humanos detrás de estas tramas.