La trabajadora sexual, Natalia Ferrari, se sometió a un comentado cuestionario realizado por usuarios de internet cualquiera.

En dicho ejercicio, la mujer habló de su trabajo, sus tips, las experiencias que ha vivido durante su carrera, entre otras cosas. Sin embargo, uno de los puntos que más llamaron la atención fue el llamado que realizó a todos sus clientes para que no crean que son un objeto o una máquina expendedora de sexo simplemente.

Según consigna Vice.com, Ferrari manifestó que “ser puta no significa que tengas permiso para ser un idiota”.

Añadió que “no es agradable que nos traten como máquinas expendedoras de sexo, ni que den por hecho que vamos a quedar con cualquiera que pueda pagarnos. Ten en cuenta comportarte como un ser humano respetuoso porque, de lo contrario, no solo te quedarás sin coger, sino que es muy probable que tu número de teléfono circule entre putas en listas de clientes no deseados. Todas las putas tenemos filtros y tu comportamiento es muy relevante a la hora de decidir si quedamos de vernos contigo o no”.

A renglón seguido, sostuvo que “ya no sólo por las consecuencias que tengas en ti, ser putas no significa que tengas permiso para ser un idiota. Llama sólo cuando estés seguro o si tienes una duda que no te resuelve el anuncio. Y, por lo que más quieras, no empieces una llamada de teléfono diciendo “Hola, ¿haces anal?”.

En otros pasajes, la joven fue enfática en aconsejar que “todas las personas sexualmente activas asumimos riesgos porque no existe el sexo seguro. Los límites de cada una son variados, acepta las condiciones de cada compañera y si no ofrecen lo que quieres, en lugar de insistir cual cavernícola, busca a otra”.

A su vez, recalcó que “esto es válido para todo: horarios, lugar de encuentro, prácticas sexuales, fantasías, fetiches y tarifas. Tienes que asumir desde el primer momento que las reglas las pone ella. También es muy importante que dejes claro lo que esperas antes de llegar a la cita. Hace tiempo tuve un cliente que quería chuparme los pies, algo que yo no hago. No me dijo nada y dio por hecho que iba a suceder. Pues se pasó 15 minutos insistiendo en medio del acto. Esto es molesto para ambos, rompe completamente la química y nos lo ahorramos si lo preguntas antes”.

“Sobre todo, intenta tener en mente que te vas a quedar de ver con una amiga. Alguien que empatiza contigo y que quiere construir una experiencia agradable para ambos. Nosotras estamos dispuestas a poner todo de nuestra parte. No vamos a presionarte ni juzgarte. De la misma forma que le aconsejo a una puta que si no siente comodidad con un cliente (y pueda permitírselo) no lo atienda, si no te sientes comprendido y cercano con una puta, sigue buscando”, sentenció.