La habitual sección del “Doctor Cariño” del diario La Cuarta recibió un particular relato de un hombre que esta ultra complicado porque su pareja se siente fogosa e insaciable. En este sentido, reconoce que cree que le andan poniendo los cuernos.

“Doctor: Ya no tengo cómo hacerla para darle cumplimiento a mi patrona en el lecho conyugal. Tengo 48 años y desde los 13 que rindo igual. O sea, ni tan penca ni tan maravilloso”.

Así comienza este relato en el que el autor enfatiza que iba todo bien “hasta hace cuatro meses en que ella entró a un taller de baile y actividad física. Ahí empezó a llegar ganosa a la casa, no me da tiempo ni para sacarme la ropa y ya está encima mío para dejarme seco”.

Agregó que “no entiendo qué pasa, a lo mejor en las clases y talleres algún profe vivaracho me la dio vuelta y me andan comiendo la color”.

“Deme la mano y no me agarre tanto pa’l payaseo”, cerró.

Al respecto, el doctor cariño enfatizó que “no creo que su mujer esté quemándole el espinazo, ni zapateando en otra fonda y que otro le ande comiendo la color”.

Añadió que “pasa que algunas damas, al acercarse a los 50 años, como que toman un segundo aire en materia de sacudir la pallasa”.

Por su parte, enfatizó que “eso se une a que tiene actividad física y la sangre empieza a correr mejor y más fuerte por sus venas. A la legua se nota que ese sería el origen de sus ansias amorosas”.

“Y todo esto bien puede ser una pura lesera, ya que la puede haber picado una araña o hasta mordido el Chupacabras con el virus calentonis, pero lo cierto es que usted debe tomar cartas en el asunto, ya sea haciendo ejercicios, comiendo sanito y, si puede, mandarse al pecho unos mariscales y cocteles de piure a la vena”, recalcó el doc, al mismo tiempo que señaló que “si nada resulta, vaya al doctor y pida que le recete pastillitas azules pa’l viagrazo”.