El sitio Vice recogió un particular relato de una joven de 26 años que da cuenta sobre cómo fue aquella primera vez en que se masturbó.

En ese sentido, la protagonista de esta historia confiesa que gracias al canal The Film Zone, que a veces emitía unas películas medias calentonas, logró conseguir orgasmos que de otra manera no hubiera conseguido.

Aquí su relato completo:

“Hace tiempo, en cuarto o quinto grado, mi mejor amiga (que se había ido a vivir a Estados Unidos) vino de visita a la escuela. En el receso nos medio contó que se masturbaba, cómo funcionaba y demás. Ella siempre ha sido sexualmente más abierta que el resto de mis amigas, así que me contó con bastante detalle que se tocaba con almohadas, que se sentía muy bien y que lo hacía mucho en su casa, que era como una “explosión”. Me pareció super extraño y “prohibido”, porque yo pensaba que uno no tenía que andar tocándose ahí.

Meses después de lo que me dijo mi amiga, estaba pasando los canales y vi una escena súper tonta: era una pareja besándose apasionadamente, y sentí unas “cosquillas” raras en mi vagina. Quizás era el comienzo de mis hormonas manifestándose. Ahí me acordé de lo que había dicho mi amiga y me empecé a medio tocar, con mucho miedo. Como se sintió bien seguí lentamente. A medio camino, ocurrió el boom loco de orgasmos, y me sorprendí mucho ya que no sabía que chingados había hecho. Me dije a mi misma “no sé qué hice pero esto es lo mejor que he sentido en mi vida”.

Me obsesioné. Luego de eso pasaba todos los canales de la televisión intentando encontrar algo que me hiciera sentir esas “cosquillas” para empezar a tocarme. Recuerdo que me quedaba horas intentando buscar algo en esos canales de películas porno doble XX de The Film Zone o algo así. Mi decodificador por alguna razón no agarraba muy bien el famoso canal 99, pero sí se veía algo entre esas rayas de señal distorsionadas en blanco y negro. Igualmente escuchaba el ruido de gente moviéndose o gimiendo; a veces se veían partes de los cuerpos desnudos. Sentí que había encontrado el oro. Las primeras veces que me toqué fueron por encima, acariciando mi clítoris sin necesidad de meterme dedos. Ya más tarde, encontré porno gracias a Ares, y ahí fue cuando empecé a meterme los dedos”.