La justicia no permitirá que el exfrentista Mauricio Hernández Norambuena, que cumple condena de 30 años en Brasil por el secuestro del publicista Washington Olivetto, vuelva a su país a cumplir la sentencia por el asesinato del senador Jaime Guzmán, ocurrido el 1 de abril de 1991.

Según fuentes judiciales, en fallo unánime, la Corte de Apelaciones de Santiago revocó hoy la decisión del juez Mario Carroza, que había rebajado la pena de presidio perpetuo contra Hernández Norambuena, a dos penas de 15 años de cárcel.

Con esa decisión se pretendía cumplir con la condición que había puesto la Justicia brasileña para extraditar al exmiembro del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), conocido también como el comandante Ramiro, es decir, una condena menor a los 30 años, que es la que se le impuso en Brasil por el secuestro del publicista Washington Olivetto en 2002.

Sin embargo, la decisión del juez Carroza fue revertida gracias a la apelación presentada por la familia del senador de derecha elegido en 1989.

En 1996, Hernández Norambuena, junto a otros miembros del FPMR, huyó en helicóptero de la Cárcel de Alta Seguridad, donde estaba condenado a dos cadenas perpetuas, una por el asesinato de Guzmán y otra por el secuestro de Cristián Edwards, hijo del propietario del diario El Mercurio, Agustín Edwards.

El FPMR, que atentó sin suerte contra Augusto Pinochet en 1986, se dividió tras la recuperación de la democracia y una facción denominada autónoma, que persistió en la violencia como herramienta política, asesinó a tiros a Jaime Guzmán cuando salía de impartir una clase de Derecho en la Universidad Católica, el 1 de abril de 1991.