El escritor Rafael Gumucio fue uno de los pocos que no se tragaron el relato de Pablo Oporto, quien durante el programa “Aquí está Chile” de Chilevisión, aseguró haber matado a 12 delincuentes en defensa propia.

En conversación con el diario La Segunda, Gumucio se refiere al reportaje de la Revista Sábado, medio que destapó lo chanta del testimonio de Oporto y recuerda que lo que más le causaba ruido en su relato fue que “todos los asesinos lo hacen en defensa propia, sólo los más sádicos y peligrosos van a televisión a jactarse de ello”.

Añadió que “para la tele Garay era experto en economía y el asesino de 12 hombres el señor Oporto (¿nombre real?) es experto en delincuencia”.

Cuando notó que Oporto era un chanta, el columnista de LUN sostuvo que “hay varios tuits y varias veces dejé en claro que tenía dudas. Mis dudas se basaban en el tamaño del bigote y la tranquilidad y la sangre fría con que habló del tema”.

A su vez, resalta que “ahora se sabe que es mentira, pero que alguien pudiera pensar que era verdad me parece más llamativo”.

A renglón seguido, Gumucio advierte que “en el periodismo todos nos equivocamos. Yo en ese sentido no soy un catón. Yo di por muertos a los 33 de la mina, lo aseguré en la radio y estaban vivos. Al periodismo no se le puede pedir que no se equivoque. Por suerte es mentira, si fuese verdad sería más atroz”.

“Eso indica que no estamos tan mal como país”, aseguró, al mismo tiempo que precisó que “en países donde se hace buen periodismo, como en Estados Unidos, pasan también todo el tiempo cosas como estas. Los periodistas somos gente que proponemos temas, visiones, historias. Lo que sí es más grave es la forma en que presentamos estos temas”.

“Cuando presentamos como ejemplar a gente con una conducta sicopática, cuando enfrentamos a una candidata con una situación totalmente anómala, ahí nos estamos equivocando. Pero que alguien dice una mentira y luego descubrimos que es una mentira me parece que eso es un gaje del oficio”, cerró.