El ex presidente de Renovación Nacional, Carlos Larraín, se refirió a la división generada al interior de la Nueva Mayoría entre la Democracia Cristiana y los demás partidos que componen el bloque oficialista.

En conversación con radio Agricultura, el ex senador manifestó que “creo que la izquierda dura está siendo muy malagradecida con la Democracia Cristiana que les ayudo a disimular su verdadera naturaleza durante mucho tiempo en la última discusión, por ejemplo la del aborto. Se volvió al revés por darle el gusto a la izquierda, cosa insólita, violaron los propios acuerdos doctrinales de su partido”.

En ese sentido fue tajante al afirmar que “yo creo que la DC está pasándolo mal, pero Dios castiga, pero no a palos dice el dicho”.

Metiéndose de lleno al debate por la despenalización del aborto en tres causales (inviabilidad fetal, peligro de vida de la madre y violación), Larraín comentó que el proyecto tal cual está concebido, “hipócritamente, es una puerta que se está abriendo para el aborto libre en el futuro”.

“No se llamó ley de aborto por táctica, pero es en realidad una ley que permite el aborto. En un país que tiene tantos caminos para evitar los niños, aplicados aquí desde el año 1967 se está mirando a este recurso final del aborto como un gran éxito, una de las cosas que más risa me da es que algunos que se declaran feministas dicen que esto es en defensa de la mujer, se les olvida que por lo menos un 50% de los niños que hubieran nacido podrían ser mujeres”, sentenció.