En la edición de este domingo del diario El Mercurio, la Sociedad Nacional de Agricultura emitió un duro rechazo a las celebraciones encabezadas por el gobierno con motivo por los 50 años de la Reforma Agraria.

Y lo hizo nada menos que ha página completa, en un texto que parte señalando que el gobierno ha patrocinado y financiado la iniciativa como “un hecho histórico digno de conmemorar y celebrar”.

En el tercer párrafo comienza la artillería asegurando que la Reforma Agraria “ha sido uno de los procesos más traumáticos de la historia de Chile, donde hubo muerte destrucción y desabastecimiento”.

Al mismo tiempo señalan que el proceso fue “la puerta de entrada al quiebre definitivo al Estado de derecho que antecedió a la caída del régimen democrático” (conocido por otros como golpe de Estado).

La SNA sostiene que a pesar de que la reforma se inició bajo normas democráticas, sobre la marcha se tornó “injusto, ilegítimo y abusivo, dada su inspiración ideológica que se fue extremando hasta llegar al despojo de la casi totalidad de los predios agrícolas, sin un pago real a sus legítimos propietarios”.

El organismo gremial acusó que se “acusó injustamente a los agricultores de mantener los predios abandonados o mal trabajador y de explotar a los trabajadores, manteniéndolos en la miseria”. Pero a contnuación señalan que “Poco a poco se fue conociendo el propósito de fondo de esta reforma que era quebrar el poder político que se la atribuía a la ‘oligarquía terrateniente'”.

Según la SNA el resultado del proceso fue 10 millones de hectáreas expropiadas “que quedaron sin una explotación efectiva por un largo periodo”, además de miles de trabajadores agrícolas que “quedaron virtualmente cesantes al ser confinados en asentamientos campesinos”.

El gremio asegura que la frase “la tierra para el que la trabaja” pasó a ser “un lema vacío por cuanto ningún trabajador de predios expropiados recibió un metro de tierra, hasta que el gobierno militar decidió parcelar y entregar títulos de dominio sobre ellas”.

Además critican que estos trabajadores deben ser subsidiados año a año por el Indap con más de 400 millones de dólares que “no les permiten salir de la pobreza”.

En la parte final la SNA,a través de su presidente Ricardo Ariztía de Castro, asegura que la Reforma Agraria “quebró la unidad de Chile, creó una división profunda entre los habitantes del campo mediante la siembra del odio hacia los propietarios, odio que nunca había existido”, por lo que no se entiende la celebración de este proceso