Danny, de 34 años, es un hombre que asiste a playas nudistas y campings naturistas desde incluso antes de caminar. Esta tradición familiar hoy por hoy lo convierte en un experto, hecho que significó que el sitio Vice.com lo entrevistara para conocer todas las sensaciones y experiencias que se viven mientras se goza de la libertad de estar despojado de la vestimenta.

En ese sentido, el joven recalca desde un principio que ha sido nudista “desde que tengo memoria. Mis padres me llevaron a un camping naturista por primera vez, cuando tenía unos tres años. Era su primera vez también. Les encantó tanto que decidieron pasar cada verano en campings naturistas en el sur de Francia. Para mi es muy normal. Me siento totalmente cómodo desnudo en la playa, en el mar o en un camping”.

Al respecto, destacó que “en el momento en que estás desnudo, no hay restricciones, no hay reglas. En la vida cotidiana es normal usar ropa, pero en realidad es una regla muy rara y todos hemos acordado seguirla. No sólo yo –a todos los que he llevado a una playa naturista o a algún camping parecían disfrutar realmente de la sensación de libertad que tiene romper esa regla. Simplemente, el hecho de caminar desnudo es un placer natural y esencial”.

Por esta razón es que Danny afirma que jamás ha mirado con morbo a las otras personas desnudas que ha conocido. De hecho afirma que su foco es otro: “Creo que las personas desnudas son hermosas. Especialmente las personas mayores, por ejemplo, una señora de 80 años en la playa, para mí, parece mucho más natural y hermosa cuando camina desnuda que cuando intenta encajar en un bikini”.

Al ser consultado por el gran inconveniente que puede sufrir una persona nudista, contestó que “creo que el mayor riesgo cuando estás desnuda al sol todo el día es que te quemes el trasero. Tienes que asegurarte de ponerte suficiente protector solar en todas partes, especialmente allí abajo. Tu culo nunca se ha expuesto tanto al sol, entonces el primer día está muy blanco y al otro día estará muy rojo. Cuídate del sol. Confía en mí, es muy doloroso”.

Respecto a si se excita mucho más estando en una playa nudista, soltó que “irónicamente, cuando todo el mundo está desnudo, no queda mucha tensión sexual. Por ejemplo, creo que hay menos energía sexual en un camping nudista que en un antro por la noche. Eso no quiere decir que no te puedas sentir atraído por alguien que conozcas allí, pero eso también ocurre en la vida normal con ropa”.

Eso sí, admite que este tema “es un poco más difícil para los hombres, porque realmente no se puede esconder una erección. Si se te para, te lo tienes que cubrir –caminar por ahí con una erección está mal visto. Por supuesto, un hombre puede tener una erección mientras se queda dormido en la playa; es desafortunado, pero no hay mucho que se pueda hacer al respecto”.

Entre las reglas de oro, dice, está el siempre poner una toalla en cada silla en la que te sientas. “Es muy importante, y si no lo haces la gente te va a juzgar”, enfatizó.

Por su parte, agregó que “no es socialmente aceptable tomar fotos o videos en un sitio nudista. Si lo haces, es posible que alguien que no conoces aparezca en el fondo, desnudo. Otra es que se te permite llevar ropa si quieres, si hace frío o está lloviendo. Excepto en las playas nudistas –no puedes usar traje de baño”.