El humorista nacional, Paul Vásquez -más conocido como el Flaco- reveló cómo fue el día en que tomó la terrible decisión de probar por primera vez la cocaína.

En conversación con Mentiras Verdaderas de La Red, el ex Dinamita Show señaló que hace 14 años, hubo un día en que “estaba en la mesa, habían hecho su raya, andábamos en gira, entonces juegan. Me dicen “dale, dale, hueón”, y yo les digo que no. Y ahí es donde tú tienes… porque la mejor decisión hubiera sido decir no po’h, yo no necesito un estimulante… y ahí viene la mala decisión donde yo acepto la raya”.

Añadió que “el efecto que produjo en mí fue inmediatamente una sensación muy extraña, me voy al baño, se me revienta un poco la nariz y siento que todo se me está durmiendo. Entonces me dicen, no tranquilo, es natural y de ahí te vas a tomar un café”.

En otros pasajes soltó que “después nos fuimos a Arica y estuvimos una semana pegado, porque yo todos los días quería ponerme una hueá”.

“Soy en esa hueá… mal ahí. Y así gasté todo mi dinero, gasté, tal vez hasta la misma educación de mis bebés, fueron 15 años sometido a la hueá terrorífica”, reconoció.

En palabras simples, el Flaco lanzó sin pelos en la lengua que se gastaba más de 800 mil pesos a la semana en el consumo de cocaína, es decir, más de 3 millones de pesos al mes.

“Yo no sé si estoy rehabilitado. Todos los días me tengo que levantar con la convicción de que no voy a caer. Porque el demonio te da vuelta todos los días. He tenido sueños donde he despertado con la sensación de volver a jalar. Aún tengo pesadillas con la cocaína”, admitió.

“Es un demonio que te fastidia. Incluso algunos se han quitado la vida. Porque no han tenido la bendición. Los primeros meses a mi me venían a dar látigos, porque estaba pasando el síntoma de la abstinencia. Esos primeros 6 meses son terroríficos… Yo dejé las drogas por mis hijos. Y estoy muy seguro que ninguno de ellos tendrá problemas con drogas, porque vieron a su papá. La sufrieron. Sobretodo las tres mayores vivieron saben qué pasó con el papá”, sentenció.